Que el cese del consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Emilio Viciana, no responde a un simple ajuste del gobierno de Isabel Díaz Ayuso da buena cuenta la nueva sangría que se ha producido en la Puerta del Sol este miércoles.
Y es que como ha informado en exclusiva el director de ElConstitucional.es, Hugo Pereira, la crisis en el ejecutivo madrileño responde a una batalla de mucha más envergadura en el seno del PP de Madrid, con el enfrentamiento entre los dos principales gurús de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez (MAR) y Antonio Castillo Algarra.
Tras la dimisión del propio Algarra al frente del Ballet de la CAM, Ayuso ha fulminado a los directores generales de Universidades, Nicolás Javier Casas, y de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, María Luz de Llera Tejada. Ambos, como ha revelado también ElConstitucional.es, eran próximos al cesado Emilio Viciana y apadrinados por el dimitido Algarra.
Estas dos últimas salidas han sido anunciadas por el portavoz del Ejecutivo madrileño y consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, que se ha limitado a agradecer los servicios prestados a ambos altos cargos.
La confirmación de estos dos últimos ceses -no se descartan más salidas- se ha producido despúes de que el portavoz de Educación del PP madrlleño en la Asamblea, Pablo Posse, también adelantase su dimisión.
Junto a Posse, también han dejado su escaño las portavoces populares de Juventud, Carlota Pasarón, y la de Familia y Asuntos Sociales, Mónica Lavín. Todos ellos vinculados al citado Castillo Algarra.
El portavoz de Ayuso se ha limitado a asegurar que aunque sea "más jugoso poder hablar de dimes y diretes", los cambios en la Consejería de Educación se deben a un "relevo" dentro de la "normalidad".