Las elecciones en Castilla y León son el próximo 15 de marzo. Hasta esa fecha el Partido Popular acepta que no se va a llegar a ningún acuerdo de investidura en Extremadura ni Aragón. En la región extremeña el día límite para avanzar en un posible gobierno de coalición expira el 3 de marzo. Lo que en Génova preveen como una repetición de elecciones. Para los de Jorge Azcón, que también necesita de los escaños del partido de Abascal, ahora mismo hay un bloqueo.
Vox endurece las negociaciones con el PP. En extremadura le piden a María Guardiola una vicepresidencia, dos consejerias y el control de los informativos de Canal Extremadura, a pesar de que el partido de ultraderecha siempre se ha mostrado en contra de las televisiones autonómicas. La presidenta reelegida del Partido Popular extremeño ha dado un giro en su discurso con Vox, como ocurrió en su primera legislatura. De no querer pactar con ellos y llamar a la abstención del PSOE para facilitrar la investidura, ha pasado a suavizar sus palabras incluso afirmando que el feminismo que ella apoya es el mismo que defiende la ultraderecha.
Palabras que Vox ha agradecido y ve un "avance" pero aún considera lejano un posible acuerdo. En este mismo escenario pero en Aragón, Azcón ha optado por el silencio y tratar con discreción las negociaciones. Ambas comunidades necesitan el apoyo del partido de Abascal para poder gobernar, ninguno tiene la mayoría necesaria para hacerlo en solitario.