Alma Ezcurra, vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, aprovechó este lunes la Fiesta Nacional para pedir un Gobierno "a la altura de los españoles" y para ligar la jornada a un reproche directo a Pedro Sánchez.
La portavoz popular, en un vídeo remitido a los medios, sostuvo que España celebra hoy "lo que compartimos" —historia, cultura y convivencia—, pero añadió que esa unidad solo tendrá recorrido si se traduce en un cambio político. "No hay mejor forma de querer a España que darle un Gobierno a la altura de los españoles", afirmó.
Ezcurra aseguró que "la calle ya ha demostrado que no soporta a este presidente del Gobierno", en referencia a los abucheos e insultos que recibió Sánchez en el desfile, aunque matizó de inmediato que ese enfado no basta por sí solo. "De nada sirven los desahogos", dijo, si después nadie va a votar o si cada uno, desde dónde esté, no trabaja para cambiar al Ejecutivo y poner "al frente de la nación a un presidente honrado".
Con ese planteamiento, la dirigente del PP intentó convertir la protesta en disciplina política, aunque mantuvo el mensaje en clave de movilización para las urnas. En esa línea, defendió: "Podemos estar cansados, podemos estar enfadados y tenemos motivos para expresar ese enfado, pero un país no cambia solamente expresando su indignación".
#12deOctubre | Abucheos e insultos a Pedro Sánchez a la llegada del desfile de la Fiesta Nacional. pic.twitter.com/araoeYeefY
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 12, 2026
En su lectura, el país cambia cuando los ciudadanos se hacen responsables de su futuro, y el próximo 29 de noviembre sería la ocasión para que "nadie vuelva a dividirnos".
Homenaje a quienes sostienen el país y advertencia al Gobierno
La dirigente popular rindió homenaje a quienes trabajan, arriesgan para crear empleo, cuidan y sirven a España, también desde las Fuerzas Armadas y tantos y tantos servicios públicos; además, destacó el esfuerzo de quien saca adelante una familia y el de quien no se resigna cuando las cosas se ponen difíciles, subrayando que nada ha sido regalado y el valor del sacrificio.
Desde esa idea, el PP defendió que ningún Gobierno, ningún partido y ningún momento político está por encima de una nación que, según Ezcurra, lleva siglos superando dificultades. También pidió "convivencia, ejemplaridad y esperanza" y cerró con una reclamación de "reconstrucción nacional", con el argumento de que las instituciones deben estar "a la altura" de los ciudadanos y de que el esfuerzo de millones "merezca la pena".