El Grupo Parlamentario Popular ha defendido este miércoles en el Pleno del Senado su proposición de ley para modificar la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería y “blindar el rechazo en frontera”, una tramitación que saldrá adelante gracias a la mayoría absoluta de los populares en la Cámara Alta.
La iniciativa busca reforzar el régimen especial de rechazo en Ceuta y Melilla, de forma que pueda aplicarse a cualquier intento de entrada irregular, también a los que se producen a nado. La senadora del PP Alicia García ha defendido que la reforma pretende dar un mecanismo “rápido, seguro y con todas las garantías” para devolver la normalidad a una Ceuta, según ha dicho, “abandonada por el Gobierno de Pedro Sánchez”.
“La realidad de esta reforma es aprobar un mecanismo rápido, seguro y con todas las garantías para el rechazo de inmigrantes irregulares que intenten acceder ilegalmente a Ceuta y Melilla. Para devolver ya la normalidad a una Ceuta abandonada por el Gobierno de Pedro Sánchez, para que sea imposible que en el futuro una avalancha como la de los días 30 y 31 de julio vuelva a ocurrir”, ha señalado la senadora popular.
El PP apela a la sentencia del Supremo y a la seguridad fronteriza
Durante el debate de toma en consideración, Alicia García ha sostenido que el régimen especial de rechazo debe aplicarse “tanto en tierra como en mar” y ha advertido de que la sentencia del Tribunal Supremo “fue el pretexto de la avalancha”. “No hay razones para no votarla a favor, si la votan se acaba la excusa”, ha afirmado.
La proposición de reforma responde a la sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo, de 29 de junio, que limitó el rechazo en frontera a los casos en que se superan los elementos de contención fronterizos, en aplicación literal de la norma vigente. El PP quiere garantizar que el régimen también alcance los intentos de entrada a nado en ambas ciudades autónomas, tal y como, según ha defendido, ocurrió de forma masiva los pasados 30 y 31 de julio en Ceuta.
En su intervención, García ha recordado que la ley actual “permite hoy el rechazo en frontera a quien intenta superar los elementos de contención fronterizos” y ha añadido: “El Supremo la ha leído al pie de la letra, ‘sin valla no hay regla y el mar no es una valla’, pero España no se acaba donde se acaba una verja, España llega hasta su última línea de la frontera, en tierra y en mar”.
En la misma línea, la senadora del PP Cristina Díaz Moreno ha advertido de que “la próxima invasión puede ser todavía peor”, porque, a su juicio, “puede desbordar Ceuta o Melilla hasta hacer imposible la vida normal y poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos”. “El Estado tiene la obligación de proteger sus fronteras”, ha subrayado.
El PSOE defiende que la norma actual ya es suficiente
Para el Grupo Parlamentario Socialista, el marco normativo, tal y como figura en la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería, “resulta suficiente y también resulta eficaz”. La senadora Inmaculada Sánchez ha sostenido que la redacción vigente cuenta además con el aval del Tribunal Constitucional.
“Buscan que se piense que, si se producen las medidas de seguridad jurídica, se pueda tener una solución a este problema, y saben que no es así, porque en estos casos también hay un procedimiento para llevar a cabo las devoluciones que, aunque sea excepcional, también hay que cumplirlo”, ha explicado.
Sánchez ha afirmado también que “las fronteras de España son seguras” y ha añadido: “Tan seguras como que España es el país del sur de la Unión Europea en la que menos entradas irregulares se han producido entre 2021 y 2026, según Frontex”.
Por su parte, el senador socialista Alfonso Gil ha rechazado que la entrada masiva de migrantes en Ceuta fuera una invasión. “¿Ustedes creen que con armas tan potentes como flotadores querían hacernos daño?”, ha preguntado al PP.
“Huyen de algo más poderoso, el hambre. Esta gente tiene derechos, les protege el derecho internacional. La extrema derecha ya no es Vox, ustedes son los más extremos haciendo política en este país”, ha reprochado Gil.
Junts y el PNV se desmarcan, Vox pide una política más dura
Junts también ha rechazado la tramitación de la proposición de ley del PP. El senador Joan Baptista ha afirmado: “No queremos participar en este ‘pim pam pum’ habitual que está ocurriendo desde el inicio de esta Legislatura. En Junts tenemos tradición humanista y, por lo tanto, no vamos a apoyar posturas populistas y extremistas, por más de moda que puedan ponerse”.
La senadora del PNV Nerea Ahedo se ha mostrado “en desacuerdo con postulados que criminalizan al migrante”, y ha rechazado los mensajes que, a su juicio, enfrentan derechos entre la población de origen y la llegada de personas migrantes. “No se engañen, que no se engañe nadie. Una cosa es la sentencia del Tribunal Supremo y otra la entrada masiva, no tienen una relación causa-efecto directa. Así que, por favor, no intenten engañar”, ha pedido.
En el lado contrario, la senadora de Vox María Pastor ha defendido que se debate una reforma que, en su opinión, no sería necesaria si España contara con una legislación migratoria y una política de fronteras “contundentes”. “España tiene fronteras, las fronteras se defienden, y quien intente entrar ilegalmente en España tiene que ser devuelto de inmediato a su país y la ley no puede distinguir bajo ningún concepto quien intenta entrar ilegalmente saltando una valla y quien intenta hacerlo a nado, porque el mar se convierte en un coladero”, ha señalado.
Pastor ha insistido en que quien “invada España tiene que ir de vuelta a su país” y ha advertido de que no devolver de inmediato a quienes asaltan las fronteras favorece, según ha dicho, “el efecto llamada”.
