El presidente de la ultraderecha Vox, Santiago Abascal, ha vuelto a tender la mano al Partido Popular para alcanzar un acuerdo electoral que dificulte que las fuerzas progresistas consigan una mayoría en el Senado. El dirigente ultraderechista ha defendido este lunes la necesidad de que los partidos de la oposición hagan "sacrificios" para contrarrestar la candidatura conjunta delpsoe PSOE y el Frente Amplio, aunque no ha detallado qué condiciones plantea a Alberto Núñez Feijóo ni cómo se materializaría el posible pacto.
Durante una declaración institucional desde la sede nacional de Vox, Abascal ha asegurado que su formación mantiene la voluntad de llegar a "algún entendimiento" con el PP para proteger la Cámara Alta de los acuerdos entre Pedro Sánchez y las fuerzas de izquierda. Una propuesta que vuelve a situar la estrategia electoral de la derecha en el centro del debate político de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.
Vox busca un acuerdo con el PP sin concretar sus condiciones
Abascal ha insistido en que la oposición debe actuar conjuntamente para evitar que la división de sus votos reduzca sus posibilidades de conseguir representación en el Senado. Sin embargo, el líder de Vox no ha aclarado si su partido estaría dispuesto a retirar candidatos en aquellas provincias donde tenga menos opciones de obtener un escaño o si plantea otra fórmula de colaboración con los populares.
La propuesta llega después del acuerdo entre el PSOE y el Frente Amplio para concurrir conjuntamente al Senado en buena parte del territorio nacional. La iniciativa busca evitar que la fragmentación del voto progresista facilite una nueva mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta.
El posible entendimiento también abre interrogantes sobre el reparto de puestos y la capacidad de negociación de Vox dentro de una eventual alianza electoral. Por ahora, Abascal ha expresado su disposición a pactar, pero no ha presentado públicamente una fórmula concreta para cerrar el acuerdo con Feijóo.
Abascal acusa a Sánchez de querer "robar" las elecciones
El dirigente de Vox ha aprovechado su comparecencia para lanzar nuevas acusaciones contra el presidente del Gobierno. Abascal ha asegurado que Sánchez pretende "robar" las elecciones y ha acusado al Ejecutivo de utilizar el Tribunal Constitucional para "alterar" el censo electoral, en referencia a la controversia sobre el derecho al voto de personas nacionalizadas al amparo de la ley de nietos.
Sin aportar pruebas que respalden sus acusaciones de manipulación electoral, el líder ultraderechista ha pedido una participación masiva en las urnas como respuesta a lo que considera una amenaza para el proceso democrático. También ha relacionado las protestas por la vivienda en la Puerta del Sol y la huelga general convocada para el 11 de noviembre con supuestos intentos de influir en los próximos comicios.
Abascal ha afirmado que el presidente del Gobierno pretende seguir gobernando "de una manera o de otra" y ha interpretado sus palabras como una amenaza. Estas declaraciones se enmarcan en una estrategia de confrontación política en la que Vox vuelve a cuestionar las intenciones del Ejecutivo sin presentar evidencias que acrediten las acusaciones más graves formuladas contra él.
Vox respalda a la ultraderecha francesa y endurece su discurso migratorio
La comparecencia de Abascal también ha estado marcada por su apoyo a Marine Le Pen y Jordan Bardella, referentes de la ultraderecha francesa, en medio de los disturbios registrados en Francia. El presidente de Vox ha atribuido la responsabilidad de las revueltas a los "aliados de Sánchez" y a lo que ha denominado "izquierda islamista", vinculando sus críticas al Gobierno español con la situación francesa.
Además, ha acusado al Ejecutivo de facilitar la entrada de inmigrantes y ha advertido de que España ha sufrido las consecuencias de gobiernos que, en sus palabras, han abierto la puerta a la "invasión migratoria". Un discurso que vuelve a situar la inmigración en el centro de la estrategia política de Vox.
Con estas declaraciones, Abascal combina su llamamiento a un acuerdo electoral con el PP con un mensaje de confrontación contra el Gobierno y las fuerzas progresistas. Mientras reclama unidad a la derecha para disputar el control del Senado, el líder de Vox mantiene un discurso de acusaciones contra Sánchez y refuerza sus vínculos políticos con dirigentes de la ultraderecha europea.