El PSOE trata de digerir su fracaso en las elecciones de Aragón, con su peor resultado en décadas, pero puertas hacia fuera trata de evitar la más mínima autocrítica tratando de convertir al PP en el gran derrotado del 8-F.
La encargada de dar la cara este lunes de resaca, su portavoz Montse Mínguez, ha lamentado que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, "se ha convertido en el mejor jefe de campaña de Santiago Abascal” y ha concluido que el PP "es el perdedor político de estos comicios”.
Sin embargo, no todo el mundo en el PSOE piensa lo mismo. Y especialmente significativa ha sido la reaparición de uno de sus históticos más respetado entre las bases socialistas.
El exministro, exeurodiputado y exsecretario general de los socialistas vascos, Ramón Jáuregui, ha advertido este lunes que su partido está falto de "pluralismo interno y de debate abierto", y ha exigido "una reflexión colectiva" para "combatir" a la ultraderecha, y recuperar su "vocación de mayoría" y su proyecto federal, así como su "autonomía política" como "proyecto nacional" para ser "percibido como garantía de aspiraciones comunes de todos los españoles".
En un artículo publicado en El País con el título Los debates que no tenemos en el PSOE, Jáuregui advierte que, "desde el combate contra la ultraderecha a la renovación socialdemócrata, se hace necesario" que el Partido Socialista dialogue internamente.
Tras recordar "la reflexión colectiva, profunda y renovadora" que le encargó organizar el exsecretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba después de la derrota electoral de los socialistas en 2011, considera que ahora es momento de "pararse a pensar" y abordar "debates imprescindibles" de su estrategia política para los próximos años ante "larga lista de amenazas ideológicas" existentes.
"Populismos demagógicos" en Ferraz y Moncloa
"Hoy vivimos asaltados por cambios estructurales y valores ideológicos mucho más trascendentes y peligrosos que entonces. El orden internacional ha saltado por los aires, la democracia es combatida desde múltiples frentes, Europa está en riesgo, la desigualdad crece y nuestras herramientas para reducirla han quedado obsoletas, los valores liberales y aspiraciones de justicia que creíamos en permanente progreso son cuestionados o combatidos abiertamente, algunos sectores sociales, y compañeros de viaje en nuestras políticas transformadoras, están siendo atraídos por populismos demagógicos", destaca.
Jáuregui, que se pregunta para cuándo se va hacer "autocrítica" en el PSOE, apela a recuperar su "vocación de mayoría" y su proyecto federal.
"Nuestro proyecto político está seriamente limitado en una coalición, que ha servido, pero que no tiene futuro. Habrá exigencias nacionalistas inasumibles y hay partidos que ya han decidido no sumarse a ella. Los efectos electorales de esos pactos en las comunidades no nacionalistas son negativos", advierte.
"No basta la descalificación"
El exministro urge a recuperar "la autonomía política de un proyecto nacional y ser percibidos como garantía de aspiraciones comunes de todos los españoles".
"Tenemos una propuesta consensuada internamente para la España autonómica. Ese proyecto no es compatible con las pretensiones últimas y de fondo que nos plantean los nacionalismos: la autodeterminación, vía consulta o vía reconocimiento del llamado derecho a decidir y los mecanismos confederales derivados de supuestas soberanías originales e iguales a las del Estado", alerta.
"Hay una batalla cultural e ideológica por hacer desde el socialismo liberal contra esa doctrina. No basta la descalificación. Necesitamos rearmar nuestros argumentos y enfrentarlos día a día, en todos los planos del debate y en los nuevos medios de comunicación", enfatiza para concluir su reflexión.