Pedro Sánchez ha cerrado su comparecencia en el Congreso con un tono muy distinto al de su primera intervención. El presidente ha empezado la mañana defendiendo que “jamás” conoció ni habría tolerado las prácticas de corrupción vinculadas a José Luis Ábalos, Koldo García o Santos Cerdán, pero en la segunda parte del debate ha cambiado de carril. La réplica se ha convertido en un cuerpo a cuerpo contra Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y varios de sus socios parlamentarios. Javier Ruiz, presentador del matinal 'Mañaneros 360', lo ha resumido con una frase bastante precisa: una “sesión navajera”, al ataque personal.
El presidente ha cargado contra Feijóo por presentarse como alternativa regeneradora mientras mantiene su respaldo a Isabel Díaz Ayuso y evita pedir responsabilidades por el caso de Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña. “Ustedes hostigan a mi mujer por llevarse cero euros en su trabajo y protegen a un tipo que se está haciendo millonario a costa de la privatización de la salud de los ciudadanos”, ha dicho Sánchez, que ha comparado la ofensiva del PP contra Begoña Gómez con la protección política de Génova a la Puerta del Sol.
Del “y tú más” a la ofensiva contra la derecha
Sánchez ha llevado también la réplica al historial del PP. Ha recordado la etapa de Feijóo en Galicia, sus fotografías con Marcial Dorado, el caso Kitchen y las causas pendientes de los populares para cuestionar que el líder de la oposición pueda levantar ahora la bandera de la limpieza democrática. “Usted no es el fin de la corrupción, es el regreso de la corrupción”, le ha lanzado desde la tribuna. La frase ha marcado el tramo más duro de la sesión, aunque también ha reforzado la crítica de los socios que ven demasiado “y tú más” y pocas explicaciones nuevas sobre el PSOE.
Con la ultraderecha Vox, el presidente ha puesto el foco en las acusaciones de Santiago Abascal sobre un supuesto fraude electoral en futuras elecciones. Sánchez ha respondido que el líder ultra empieza a preparar la excusa de una derrota antes de que llegue la cita con las urnas. También ha contrapuesto la reacción del PSOE ante sus investigados con las denuncias internas en Vox: “El PSOE expulsa a los corruptos y Vox expulsa a los que denuncian la corrupción interna”.
Rufián, Junts y el aviso a la mayoría
La réplica más delicada ha llegado con los socios. A Gabriel Rufián, que había preguntado para qué quiere seguir el Gobierno, Sánchez le ha respondido que gobernar no consiste solo en resistir, pero tampoco en “desistir” para envolverse en una supuesta superioridad moral. El portavoz de ERC le ha pedido una hoja de ruta y le ha reprochado que se haya centrado demasiado en la corrupción del PP sin aclarar lo suficiente “la de dentro”.
Con Míriam Nogueras, el choque ha sido todavía más directo. Junts ha planteado que Sánchez dé un paso atrás y facilite otra investidura dentro de la mayoría actual. El presidente ha rechazado esa vía y ha emplazado a los independentistas a dejarse de “vericuetos”: si quieren tumbar al Gobierno, ha dicho, que apoyen una moción de censura con PP y Vox. Moncloa no acepta la idea de una sucesión interna dictada por sus socios y Sánchez ha querido dejarlo claro en público.
La llamada final a seguir por las políticas sociales
En el cierre, el presidente ha vuelto al terreno social para intentar recomponer el mensaje. Ha reivindicado la creación de empleo, la subida de pensiones y salarios, los permisos de maternidad y paternidad, el refuerzo de la dependencia, la defensa de la sanidad pública y la agenda internacional del Gobierno. Ahí ha situado su llamada final a Sumar, ERC, PNV, Bildu y el resto de aliados: la legislatura debe continuar porque aún quedan leyes que aprobar y porque la alternativa, ha insistido, sería un Gobierno de PP y Vox.
El problema para Sánchez es que la comparecencia ha dejado dos imágenes al mismo tiempo. La primera, la de un presidente dispuesto a resistir y a pelear cada acusación con nombres propios de la derecha. La segunda, la de una mayoría parlamentaria más incómoda, menos paciente y con menos ganas de comprar solo el argumento del mal menor. El Gobierno sigue vivo, pero la réplica ha confirmado que cada explicación cuesta más y que los socios ya no quieren únicamente resistencia: quieren contenido, calendario y resultados.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.