El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no convocará elecciones generales este viernes tras la derrota de los dos decretos de vivienda en el Congreso de los Diputados. Según fuentes del Ejecutivo consultadas por 'ElConstitucional.es', el mandatario está "tranquilo" y abrirá este fin de semana un "periodo de reflexión" y escucha con los socios de la coalición y las fuerzas que sostienen la legislatura. La posibilidad de un adelanto electoral se valorará dentro de esas conversaciones, sin una convocatoria decidida ni una fecha fijada.
El propósito, explican estas fuentes, es examinar qué margen tiene el Gobierno para seguir adelante y en qué condiciones acudiría a las urnas si Sánchez optase por anticipar los comicios. El presidente quiere encontrar el momento político más favorable para tomar una decisión de ese alcance. Sus interlocutores evitan dar por resuelto el debate y recuerdan que la última palabra será suya.
Esta información coincide con lo avanzado por el director de 'ElPlural.com', Chema Garrido, en el programa de Televisión Española (TVE) 'Directo al Grano'. El periodista ha señalado que Sánchez se mantiene "tranquilo" y que no hay una convocatoria electoral inminente, pese al rechazo de Junts. La derrota obliga ahora a revisar el escenario parlamentario, pero el Gobierno se dispone a hacerlo durante el fin de semana.
Las fuentes consultadas añaden que Moncloa mantiene las negociaciones con Junts para intentar recuperar su apoyo y volver a llevar medidas de vivienda al Congreso. El adelanto que plantean sectores de Sumar y Podemos no se ha convertido, por ahora, en una decisión del Ejecutivo. La continuidad de esos contactos forma parte de la evaluación que Sánchez hará antes de resolver el futuro de la legislatura.
PP, Vox y Junts tumban los decretos
El primer decreto, que incluía protección frente a los desahucios de personas vulnerables y la prórroga de los alquileres que vencen este año, ha sido rechazado por 178 votos en contra y 172 a favor. El Partido Popular (PP), la ultraderecha Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro (UPN) han impedido su convalidación. El segundo, sobre la renovación automática de los contratos de alquiler, ha caído por 184 votos frente a 166, con el rechazo añadido del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria.
Antes de las votaciones, Sánchez ha pedido intervenir desde la tribuna para hacer un último llamamiento a los grupos contrarios a las medidas. "Les ruego que sean valientes y coherentes", ha reclamado, tras defender que los textos eran fruto de meses de negociación. "Hagan lo correcto porque la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que se imaginan", ha advertido.

El presidente ha reconocido que los decretos no resolverían por sí solos la crisis de vivienda, aunque ha sostenido que permitirían mitigarla. También ha avisado de las consecuencias de su derogación para millones de ciudadanos y para la confianza en las instituciones. "Si ese daño se produce, esta vez, la culpa no la tendrá la troika, ni la prima de riesgo, ni los bancos. La tendrán aquellos que voten 'no' desde su escaño", ha afirmado. Pocos minutos después, ambos textos han quedado derogados.
Pedro Sánchez, antes de la votación: "No solamente les pido. Les ruego que sean valientes y que sean coherentes. Porque las medidas que hemos presentado son medidas ambiciosas" pic.twitter.com/CWsS5Jxqns
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 2, 2026
Sumar acelera sus preparativos
La derrota se produce después de que 'ElConstitucional.es' desvelara anoche la presión interna en Sumar para que Sánchez valorase convocar elecciones si caían los decretos. "Los teléfonos arden", trasladaron fuentes del espacio a este periódico. El malestar alcanzaba tanto al grupo parlamentario como a dirigentes integrados en el Gobierno y era especialmente intenso en Más Madrid, donde se cuestionaba seguir en el Ejecutivo si no lograba aprobar esas medidas.
La exclusiva también anticipó que el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, defendería el segundo decreto con un discurso de marcado contenido electoral. Este viernes ha asegurado que en Sumar estarán "listos para lo que sea" y ha presentado las próximas elecciones como un referéndum sobre la vivienda. El espacio acelerará sus conversaciones con una reunión este domingo para estudiar el escenario abierto tras la votación.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha confirmado en la Cadena SER que ha hablado con Sánchez, aunque ha evitado pronunciarse sobre un adelanto. "Como saben, esa misión le corresponde al presidente del Gobierno. He conversado con él y mi discreción va a ser absoluta", ha declarado. Díaz no ha desvelado si respalda convocar elecciones y ha situado la prioridad en resolver el problema de la vivienda.
Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns afrontan esas conversaciones sin una marca electoral ni un candidato acordados para su candidatura conjunta. El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha reclamado acelerar ambas decisiones y cerrar el programa político. La preparación de esa candidatura avanza mientras Sánchez escucha a sus socios y evalúa sus opciones.
Gritos de "huelga general" ante el Congreso
La votación se ha seguido también desde las inmediaciones de la Cámara, adonde se han desplazado manifestantes de la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol. Tras conocer el rechazo a los decretos, cientos de personas han reclamado una "huelga general" y han regresado hacia Sol entre abucheos y protestas.
Fuentes del Gobierno consideran que la movilización por la vivienda podría favorecer una mayor coordinación de las fuerzas de izquierda ante unas futuras elecciones. Ese es uno de los factores que se valorarán en las conversaciones del fin de semana, junto al bloqueo parlamentario y las posibilidades de recuperar apoyos para las medidas.

La protesta ha llegado asimismo al interior del Congreso. Un grupo de ciudadanos situado en la tribuna del público ha mostrado carteles por el derecho a la vivienda y ha lanzado pasquines hacia los escaños al terminar el pleno. "Los fondos buitres gobiernan el Congreso", han gritado antes de ser desalojados por los funcionarios de la Cámara.