El juicio por el ‘caso Koldo’ , que ha comenzado este martes en el Tribunal Supremo, golpea directamente al PSOE, por la supuesta implicación del exministro de Transportes José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, en las presuntas irregularidades cometidas en los contratos de mascarillas y más cuestiones que se están juzgando en el alto tribunal. En este sentido, una de las primeras personas en declarar fue el hermano de García, Joseba García, quien admitió que acudió en dos ocasiones a la sede de Ferraz del partido para recoger "sobres" con dinero.
En sus declaración como testigo afirmó: “Yo solamente he estado allí dos veces que recuerde y las dos para eso -recoger los sobres-, no he vuelto nunca más”. Asimismo, aceptó que viajó a República Dominicana y que recibió un sobre con documentación como favor al tercer acusado de la trama, el empresario Víctor de Aldama.
Desde ‘ElConstitucional.es’ nos hemos puesto en contacto con fuentes del PSOE para conocer si se encuentran intranquilos, por lo que suponen estas declaraciones en el Supremo para la reputación del partido. Así, desde la formación política aseguran que descartan “al cien por cien que haya habido financiación ilegal”, pero, admiten que les “preocupa” lo que relataba ayer el hermano del exasesor de Ábalos.
De la misma manera, se desmarcan de cualquier implicación del partido y acusan al exministro de Transportes y a Koldo de usar “al PSOE como su chiringuito” y, recalcando que no ha habido ningún hecho delictivo, admiten que “había poca seriedad en el pago de los gastos, usando efectivo”. “Esta gente se metió hasta en la cocina del PSOE”, recriminan las fuentes consultadas por este periódico. Finalizando la conversación critican que “pasaban los tickets de gastos que querían”.
Pagó 400 euros a Jessica Rodríguez
Las declaraciones del hermano de Koldo no se quedaron ahí ya que también argumentó que le pagó 400 euros en metálico a la expareja de Ábalos, Jessica Rodríguez, después de que Aldama y Koldo lo pactaran. “Fueron 400 euros en un viaje; yo se los di y ya está, no pasa nada”, afirmó.
De la misma manera, explicó su relación laboral con Rodríguez. “La conozco una vez en Ineco, ni la contraté ni solicité contratación ni la conocía de nada. No he sido su jefe, ni siquiera su superior, era un compañero de trabajo”, apuntó.
Entre los favores destacó también el pago de dos mensualidades del alquiler del piso en Madrid en el que vivía Jéssica Rodríguez porque así se lo pidió Koldo. “Me llamó mi hermano y me pide que, por favor, que lo haga, y yo lo hago”, explicó ante las preguntas de su abogada.