El Tribunal Supremo ha decidido no admitir a trámite la querella presentada por Vox contra la presidenta de Navarra, María Chivite, por posibles irregularidades en la adjudicación pública en las obras de Mina de Muga, ya que han consiferado que no existen indicios suficientes para abrir una investigación.
La querella también señalaba a varios funcionarios y personas vinculadas a los procesos de contratación, pero el alto tribunal concluyó que los hechos denunciados no muestran evidencia de que Chivite haya cometido delito alguno, ni de que se haya beneficiado de dádivas o contraprestaciones vinculadas a las adjudicaciones.
"Ni se presentan marcadores de que pudiera haberse beneficiado de dádivas, promesas, contraprestaciones, ventajas o beneficios vinculados causalmente a una actuación administrativa que le correspondiera ni, en definitiva, que exista un nexo objetivo entre su conducta y los delitos denunciados de cohecho, tráfico de influencias u otros"
La Sala Segunda señala que la querella no se fundamenta en pruebas o documentos presentados por Vox, sino en ciertos puntos de un informe de la UCO que fue entregado al juez del Supremo Leopoldo Puente, encargado hasta ahora de la instrucción de la causa contra el exministro José Luis Ábalos entre otras personas.
Por estas razones, la Sala de lo Penal ha decidido archivar la querella, aunque aclara que los hechos podrían investigarse en el futuro si surgieran indicios contra personas no aforadas, según los procedimientos judiciales habituales.