El Tribunal Constitucional (TC) celebra este martes el Pleno en el que previsiblemente avalará la aplicación de la amnistía a dirigentes independentistas por la malversación del procés, después de que en las últimas semanas se hayan conocido dos ponencias favorables a extender la medida de gracia a ese delito y de que ambas incluyan reproches al Tribunal Supremo por la interpretación que ha mantenido hasta ahora.
La reunión aborda los recursos de amparo presentados por el exconsejero y secretario general de Junts, Jordi Turull, y por la exconsejera de ERC Dolors Bassa, en una deliberación que puede acelerar el regreso del expresidente catalán y líder de Junts, Carles Puigdemont, después de nueve años huido de la justicia. El debate llega, además, un día después del adelanto electoral motivado por el rechazo de su partido a los decretos de vivienda del Gobierno.
El papel del TJUE y la posible aplicación a Puigdemont
La deliberación sobre los recursos de amparo llega después del respaldo a la medida de gracia por parte del TJUE, que descartó una de las premisas utilizadas por el Supremo para no conceder definitivamente la amnistía, la relativa a la afectación de los intereses financieros de la Unión Europea por el referéndum ilegal. No obstante, el tribunal europeo no se pronunció sobre el otro supuesto apreciado por el alto tribunal, el supuesto beneficio personal para los dirigentes independentistas.
Cuando se oficialice el aval del TC, el Supremo agilizará su decisión sobre la aplicación de la amnistía a Carles Puigdemont y al resto de recurrentes, después de que tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado también se mostraran partidarias de perdonar la malversación.
Si se estiman los recursos de amparo de Jordi Turull y Dolors Bassa, la amnistía se aplicará al expresidente de la Generalitat si la doctrina del Constitucional puede extenderse al resto de recurrentes. Es decir, la amnistía podría alcanzar a Puigdemont siempre que la argumentación del TC sobre Turull y Bassa permita una doctrina aplicable a los demás implicados.
Si se cumplen esas condiciones, el magistrado del alto tribunal instructor del procés, Pablo Llarena, aplicaría la amnistía a Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, procesados y sin juzgar por haber huido en 2017, mientras que la Sala de lo Penal tendría que pronunciarse sobre los condenados: Oriol Junqueras, Jordi Turull, Dolors Bassa y Raül Romeva.