El exaccionista de la empresa investigada en el caso Plus Ultra, Sergio Sánchez, ha defendido en su comparecencia en el Senado que su papel en Análisis Relevante S.L. fue meramente puntual y técnico. Durante su intervención en la conocida como comisión Koldo, el compareciente aseguró que “nunca” desempeñó cargo alguno en la sociedad, pese a haber poseído el 25% del accionariado.
Sánchez explicó que su relación con la empresa se limitó a la elaboración de informes de fuentes abiertas, por los que percibió un total de 18.000 euros brutos a lo largo de varios años. Según detalló, estos trabajos eran encargos ocasionales que se realizaban a petición de la agencia What the Fab, encargada de la maquetación de dichos documentos.
Durante su intervención, el compareciente optó por no responder a las preguntas de los senadores, alegando que quería evitar que sus palabras fueran utilizadas en el debate político. Esta decisión fue criticada por la Presidencia de la comisión, controlada por el Partido Popular, que le reprochó su negativa a someterse al interrogatorio parlamentario.
Sánchez también explicó que conoció en noviembre de 2019 a Julio Martínez, administrador único de la empresa y vinculado al entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Según su versión, Martínez asumió “plenos poderes” desde la creación de la sociedad hasta su disolución, mientras que él se limitó a una participación minoritaria por la que invirtió 1.000 euros, cantidad que terminó perdiendo.
Asimismo, el exsocio subrayó que “en ningún momento” fue informado de la identidad de los clientes de la empresa y que se descartó desde el inicio trabajar con compañías con las que él tenía relación profesional. También precisó que su colaboración con Análisis Relevante fue anterior a su reincorporación a Telefónica en 2025, insistiendo en que comparecía ante la comisión como un “ciudadano particular” y sin representar a ninguna entidad.