La Fiscalía ha reiterado ante el juez Juan Carlos Peinado su posición de que no existen indicios de delito en la investigación abierta sobre Begoña Gómez. En su escrito de conclusiones provisionales, el Ministerio Público sostiene que los hechos analizados no son constitutivos de infracciones penales.
En concreto, la Fiscalía descarta que la actuación de Begoña Gómez encaje en delitos como tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos o apropiación indebida. Se trata de las principales figuras penales que se han venido barajando durante la instrucción, pero que, según el fiscal, no se sostienen con los hechos investigados.
El escrito también incluye críticas al enfoque del juez Peinado, al que reprocha una cierta “vaguedad” en la investigación. La Fiscalía considera que el instructor ha tendido a mezclar distintos tipos delictivos y a relacionarlos entre sí sin una base clara, lo que dificulta delimitar correctamente el objeto del procedimiento.
Además, el Ministerio Público se remite al recurso de apelación presentado previamente ante la Audiencia de Madrid, en el que ya solicitó el archivo de la causa. En ese documento, la Fiscalía sostenía que, tras dos años de diligencias, no se han encontrado indicios sólidos que justifiquen la continuidad de la investigación ni la apertura de juicio oral.
En ese mismo recurso, la Fiscalía llegó a señalar que las hipótesis planteadas durante la instrucción se basaban en construcciones poco consistentes y en una interpretación forzada de los hechos. Por ello, insiste en que no existe base penal suficiente para mantener el procedimiento contra Begoña Gómez, y defiende que lo procedente es el archivo definitivo de la causa.