Nuevo varapalo judicial para el agitador ultra Vito Quiles. La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha inadmitido su denuncia contra Patxi López por los presuntos delitos de odio, amenazas y coacciones después de que el portavoz socialista le llamara "basura" durante un enfrentamiento en el Congreso. Los magistrados consideran que las palabras fueron excesivas, pero estaban amparadas por el derecho a la libertad de expresión.
El tribunal se declara competente para estudiar la denuncia debido a la condición de diputado y aforado de López, aunque rechaza abrir una investigación penal. El auto, fechado el pasado 14 de julio, ha sido adoptado por unanimidad y sigue el criterio de la Fiscalía, que ya había pedido la inadmisión al entender que los hechos relatados por Quiles carecían de relevancia delictiva.
El enfrentamiento en la sala de prensa del Congreso
El choque se produjo el 24 de marzo durante una rueda de prensa en la Cámara Baja. Quiles abordó al portavoz socialista con una pregunta sobre la excarcelación de la histórica dirigente de ETA María Soledad Iparraguirre, conocida como ‘Anboto’, y recordó el asesinato del concejal socialista Isaías Carrasco.
Patxi López respondió con dureza y dirigió varias expresiones contra el agitador. "Eres basura", "gente como tú es auténtica basura" y "no vas a volver a estar en el Congreso" fueron algunas de las frases recogidas posteriormente en la denuncia.
El diputado también afirmó que se encargaría personalmente de impedir su regreso y que pronto le llegaría "su merecido". Quiles acudió al Supremo al día siguiente y atribuyó a esas palabras posibles delitos de amenazas, coacciones y odio.
El Supremo protege las palabras por su contexto político
La Sala Segunda admite que las expresiones de López fueron "excesivas, en su forma y contenido", pero recuerda que se pronunciaron durante un intercambio político y ante una persona con una elevada exposición pública. Ese contexto amplía la protección de la libertad de expresión, incluso cuando las palabras utilizadas resultan ofensivas o especialmente duras.
Los magistrados precisan que López tampoco estaba protegido en ese momento por la inmunidad parlamentaria. La inadmisión se apoya directamente en la libertad de expresión y en la doctrina constitucional que otorga una protección reforzada a las opiniones sobre asuntos de interés general y a los enfrentamientos entre personajes públicos.
El auto recuerda que quienes intervienen habitualmente en el debate político deben soportar un mayor nivel de crítica. La protección alcanza también las expresiones molestas, hirientes o desagradables, siempre que permanezcan dentro de los límites establecidos por la legislación penal.
"Te va a llegar tu merecido" tampoco fue una amenaza
El Supremo analiza de manera específica el anuncio de López de que Quiles dejaría de entrar en el Congreso y que él mismo se encargaría de conseguirlo. La Sala rechaza que esas palabras anunciasen la intención de causarle un daño ilícito. Para el tribunal, el dirigente socialista estaba haciendo referencia a la presentación de las acciones legales y parlamentarias necesarias para impedir su acceso a la Cámara, una posibilidad que no reúne los requisitos exigidos para apreciar un delito de amenazas.
Los magistrados descartan incluso la modalidad leve de ese delito y tampoco encuentran elementos que permitan sostener una acusación por coacciones u odio. "Carece de justificación alguna la apertura de un proceso penal para comprobar unos hechos que, de ser acreditados, no serían constitutivos de delito", señala la resolución.
La decisión cierra la vía penal abierta por Quiles, aunque deja a salvo la posibilidad de que acuda a la jurisdicción civil si considera que las palabras afectaron a su derecho al honor. El Supremo archiva las actuaciones sin celebrar un juicio, ya que la propia denuncia permite descartar desde el principio la existencia de delito.
Quiles acumula sanciones dentro del Congreso
La resolución llega dos días después de que la Mesa del Congreso volviera a sancionar al agitador ultra. La Cámara ha acordado suspender durante otro mes su acreditación por interrumpir una rueda de prensa de la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, celebrada el pasado 10 de febrero.
Quiles ya había recibido una sanción anterior de tres meses por grabar y publicar imágenes tomadas en zonas del Congreso donde carecía de autorización. También permanecía suspendido cautelarmente desde mayo y mantiene varios expedientes abiertos que podrían terminar con la retirada definitiva de su acreditación.
El Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria ha considerado que estas conductas perjudican el trabajo de los profesionales acreditados y alteran el funcionamiento normal de las ruedas de prensa. El nuevo reglamento de la Cámara permite elevar las sanciones cuando se acumulan varias infracciones graves.
El PP ha evitado respaldar algunas de las medidas adoptadas por la Mesa contra Quiles. Este mismo jueves, Borja Sémper ha definido al agitador ultra como "un tío muy majo", aunque también ha admitido que tampoco lo situaría dentro de un "periodismo de referencia".
La sanción aprobada esta semana impedirá a Quiles acceder al Congreso durante septiembre. Una tercera resolución por falta grave podría permitir que la Cámara retire definitivamente su acreditación, mientras continúan tramitándose los expedientes todavía pendientes.
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