Yolanda Díaz se borra del primer acto para la refundación de Sumar. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha confirmado este miércoles que no acudirá a la primera cita para renovar la alianza electoral entre Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comunes, que tendrá lugar este sábado en Madrid bajo el lema “Un paso al frente”.
En una entrevista en La Sexta, Díaz ha explicado que su ausencia responde a la necesidad de dar “un poco de tiempo” a las formaciones para que definan su nueva “hoja de ruta” con la que pretenden reactivar a la izquierda. “Es el momento de las formaciones políticas”, ha señalado, aclarando también que no estará en el acto del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, sobre el futuro de la izquierda.
De este modo se despeja una de las grandes incógnitas sobre la cumbre de los partidos de Sumar, a la que sí asistirán los otros cuatro ministros del socio minoritario del Gobierno (Pablo Bustinduy, Sira Rego, Ernest Urtasun y Mónica García), que acompañarán a las cuatro organizaciones en su nuevo proyecto de coalición.
La decisión de Díaz se enmarca además en un escenario en el que estas fuerzas han evitado por ahora entrar en el debate sobre el liderazgo de la próxima candidatura, mientras la propia vicepresidenta tampoco ha aclarado si quiere repetir como cabeza de lista.
Preguntada por si desea volver a ser candidata, ha insistido en que no es el momento de hablar de “nombres” para encabezar listas y que sería “imprudente” abrir ese debate ahora. También ha añadido que el estado de ánimo es algo secundario y que ya ha atravesado diversos conflictos internos en estos años en el Ejecutivo, al ser repreguntada sobre si en algún momento ha pensado en abandonar la primera línea política.
Maíllo y los "ataques de varios hombres"
Díaz también ha lanzado críticas al coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, después de que este defendiera la necesidad de actualizar el liderazgo en esta nueva fase.
“Con todo el cariño y respeto, desde que soy ministra he recibido ataques muy duros de varios hombres”, ha manifestado, para subrayar que nunca ha contestado a esos ataques ni tiene intención de hacerlo ahora. Y, al ser interrogada sobre si entre esos hombres se encuentra Maíllo, ha contestado que es “evidente”.
Además, ha remarcado que “no concibe la política así” y que a lo largo de su trayectoria ha tenido “discrepancias muchas veces con muchas personas”, pero que “en su casa” le enseñaron a confrontar desde las propuestas políticas y no desde las “descalificaciones”.
En relación con el momento político actual, la ministra de Trabajo ha llamado a las bases progresistas a participar tanto en el acto de Rufián como en el organizado por los partidos de Sumar, defendiendo que es la ciudadanía la que debe “dinaminzar” la nueva alternativa de la izquierda, algo que “no va ni de siglas ni de nombres”.
Para ello, ha reiterado que es clave conceder “un poco de tiempo” a las organizaciones para que definan “qué es lo que quieren hacer para generar esperanza”.
“El estado de ánimo es horroroso pero quiero también decir que tenemos que tener esperanza, porque es posible seguir teniendo una sociedad que gane derechos y que sea democrática”, ha subrayado.