De 'Ni Que Fuéramos' a 'No Somos Nadie': cómo el 'corazón gamberro' se hizo un hueco en la TDT durante 2 años

Pau Sabaté, colaborador de ElConstitucional.es
17 de enero de 2026 a las 21:02h
María Patiño y Carlota Corredera junto al equipo de 'No Somos Nadie'
María Patiño y Carlota Corredera junto al equipo de 'No Somos Nadie'

El final de un programa no siempre es sinónimo de fracaso. A veces, simplemente, es el cierre natural de una etapa. La cancelación de 'No somos nadie', que transmitirá su último episodio el 30 de enero por Ten, va por ese camino y no por el de una salida forzada.

Más que representar el último vestigio del universo Sálvame, esta decisión marca el cierre de un capítulo específico en la historia de La Osa Producciones, que en los últimos meses ha empezado a cambiar de rumbo con propuestas que se alejan bastante de su sello inicial.

Emitido desde en el ya famoso “pisito” de la productora en Madrid y conducido por María Patiño, y en su última etapa también con Carlota Corredera, 'No somos Nadie' funcionó como un espacio de transición, tanto para el equipo detrás de cámaras como para ese público que seguía conectado emocionalmente con una forma muy particular de hacer televisión. Con la esencia que tanto les caracteriza, el programa logró encontrar su propia voz.

Mientras eso pasaba, con incontestable éxito, La Osa se afianzaba en TVE con dos proyectos que han marcado un punto de inflexión. 'Directo al Grano', con Marta Flich y Gonzalo Miró, ha logrado consolidarse en la programación de La 1 con una propuesta firme, informativa, capaz de conectar con una audiencia más amplia. Este programa demuestra que La Osa puede moverse con soltura más allá del entretenimiento tradicional.

También ha sido clave 'Malas lenguas', dirigido y conducido por Jesús Cintora. Su buen desempeño en audiencia y su constante presencia en el debate público lo han convertido en una apuesta tan exitosa como importante y La Osa lo presenta como un paso firme hacia contenidos con mayor carga informativa.

La transición es evidente

La Osa ha pasado de estar ligada a un tipo de televisión muy específico a ocupar espacios clave en la programación de La 1 y La 2. Lo ha conseguido diversificando su oferta, probando tonos distintos y conectando con públicos más variados, como parte de una estrategia clara para asegurar su futuro a largo plazo y como una productora consolidada de sonoro éxito.

El fin de 'No somos Nadie' no significa que rompen con Ten. Al contrario, la productora ya ha expresado su intención de seguir colaborando con el canal, ahora con ideas nuevas que estén más en sintonía con su línea editorial actual.

Así que más que un adiós, el cierre del programa es el punto final de una etapa de transición. El “pisito” se despide de los espectadores despues de haber demostrado su capacidad para reinventarse y, hoy, con una presencia fuerte en TVE por parte de la productora y nuevos proyectos en camino, La Osa entra en una fase más sólida y con mayor proyección.

Sobre el autor
Pau Sabaté, colaborador de ElConstitucional.es
Pau Sabaté

Colaborador de ElConstitucional.es

Ver biografía
Archivado en
Lo más leído