El incendio forestal de Los Gallardos continúa activo y ha obligado a desalojar durante la tarde de este viernes a otras 50 personas en El Marchal, dentro del término municipal de Lubrín. El fuego presenta una evolución más favorable en su parte oriental, próxima a la autovía A-7, aunque el flanco oeste concentra ahora la mayor preocupación por la intensidad de las llamas y su avance sobre un terreno muy abrupto.
La Guardia Civil mantiene al mismo tiempo las batidas por las viviendas, cortijos y terrenos a los que ya pueden acceder los equipos de búsqueda. Hasta el momento no han aparecido nuevas víctimas en esas inspecciones, por lo que el balance provisional sigue situado en 12 personas fallecidas, ocho heridas y 23 todavía sin localizar.
El flanco oeste concentra el mayor esfuerzo
Los responsables del operativo han explicado que los trabajos avanzan con buenos resultados en la parte oriental del incendio, donde se han realizado maniobras de fuego técnico para frenar su progresión cerca de la A-7. La situación resulta más complicada hacia El Marchal, debido a las ramblas profundas, la longitud de las llamas y la velocidad con la que se propagan por esa zona.

Los equipos han concentrado allí buena parte de los medios terrestres disponibles antes de la llegada de la noche. En la extinción participan 32 aeronaves, 271 efectivos del Infoca y de otros cuerpos de bomberos, además de 200 miembros de la Unidad Militar de Emergencias. El viento se mantiene entre los 20 y los 30 kilómetros por hora, con rachas que alcanzan los 40, aunque las previsiones apuntan a una disminución de su intensidad a partir de las diez de la noche.
El incendio ha obligado ya a desalojar a cerca de un millar de personas desde que comenzó la emergencia. Parte de ellas permanece acogida en instalaciones habilitadas por municipios cercanos, mientras los servicios de emergencia siguen evaluando cuándo podrán regresar a sus viviendas. La superficie afectada supera las 3.000 hectáreas, con estimaciones satelitales que elevan el área alcanzada por el fuego hasta unas 3.800.
La Guardia Civil continúa buscando a 23 personas
Las batidas se desarrollan en aquellas zonas donde el incendio ha quedado extinguido y existen condiciones de seguridad para entrar. En ellas participan unidades de montaña, agentes del Grupo de Reserva y Seguridad y equipos territoriales con vehículos preparados para circular por terrenos de difícil acceso.
La cifra de 23 personas sin localizar se mantiene con cautela. La Junta ha advertido de que algunas podrían encontrarse en albergues, hospitales o alojamientos a los que llegaron durante la evacuación sin haber podido contactar todavía con sus familiares. La Guardia Civil ha habilitado un punto de atención para recoger denuncias y datos de quienes siguen buscando a algún allegado. Mientras, se mantiene la máxima cooperación entre el Gobierno de la Junta de Andalucía, presidido por Juanma Moreno, y el Gobierno de España, con la presencia en el terreno del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Cuatro de los ocho heridos permanecen graves y han sido trasladados en helicóptero al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los trabajos forenses continúan también para identificar a las personas fallecidas, varias de las cuales serían de nacionalidad extranjera, aunque las autoridades esperan a completar las pruebas antes de confirmar oficialmente sus identidades.
La investigación apunta a un tendido eléctrico
La principal hipótesis sobre el origen del incendio sitúa el primer foco junto a una carretera, después de la posible caída de un cable perteneciente a una instalación eléctrica privada. La investigación sigue abierta y deberá determinar tanto la procedencia exacta del tendido como su estado de conservación. Endesa y Red Eléctrica han asegurado que la línea señalada no pertenece a sus respectivas redes.

El presidente de la Junta, Juanma Moreno ha explicado que los técnicos valoraron durante la emergencia el envío de una alerta general a los teléfonos móviles, pero lo descartaron porque las indicaciones variaban según cada núcleo. Algunas viviendas debían ser evacuadas y otras confinadas, con rutas diferentes y problemas de cobertura en varios puntos. Según el presidente andaluz, se optó por realizar los avisos directamente en las casas para evitar que un único mensaje generase instrucciones contradictorias.

La A-7 permanece cortada entre los kilómetros 709 y 714, al igual que la carretera AL-6109 entre los kilómetros 0 y 18. Andalucía ha decretado tres días de luto oficial, que se prolongarán hasta la medianoche del domingo, mientras el operativo prepara los trabajos nocturnos en el flanco que avanza hacia Lubrín y la Guardia Civil mantiene la búsqueda de las personas que siguen sin aparecer.
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