Santiago Abascal ha aprovechado este jueves su mitin en Segovia para respaldar a Javier Milei y reprochar al PP que cuestione sus insultos a Pedro Sánchez. El líder de la ultraderecha Vox ha señalado al alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, y al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, por haber censurado las formas del mandatario argentino. "Así difícilmente acabamos con este Gobierno", ha afirmado ante sus simpatizantes.
La intervención ha combinado esa defensa de Milei con nuevas acusaciones contra el Ejecutivo por los incidentes en los actos de Vox, dudas sobre la limpieza de las elecciones del 29 de noviembre y su programa de expulsiones de extranjeros. Abascal también ha presentado a Sánchez como un riesgo para los pensionistas y ha prometido "recuperar" Ceuta "al precio que sea y con todas sus consecuencias".
El dirigente ultra ha ironizado con que Albiol, al que ha descrito como "el más duro del PP", haya criticado al presidente argentino. "Para asustarse ya está el PP", ha añadido. Sus reproches llegan después de que Moreno rechazara los "exabruptos" y las palabras "de calibre grueso" de Milei, mientras el alcalde de Badalona le reclamaba unas formas más adecuadas a la responsabilidad que ocupa.
Milei llamó el miércoles "dictador" y "ladrón" a Sánchez durante su visita a Madrid. Abascal ha optado por acompañar esas descalificaciones con la suya propia, al afirmar que el Gobierno "simplemente no es democrático" porque llegó al poder "mintiendo a los españoles". Ha convertido así su rechazo a las decisiones del Ejecutivo en una impugnación de su legitimidad, pese a que Sánchez obtuvo la confianza del Congreso mediante el procedimiento constitucional de investidura.
El acto, celebrado en el espacio Zibá José María Eventos, ha contado con Carlos Pollán, dirigente de Vox en Castilla y León, y con el candidato al Congreso por Segovia, Gonzalo Babé. Abascal ha presumido de la movilización de su partido y de su consolidación como alternativa, después de una comparecencia matinal en Burgos en la que ya había acusado a Moncloa de organizar la violencia contra sus actos.
Sospechas sobre el 29N y acusaciones contra Moncloa
"¿Por qué tenemos que confiar en que estas elecciones vayan a ser limpias?", ha preguntado Abascal en Segovia. La insinuación prolonga la campaña de sospechas de Vox sobre el censo exterior y la aplicación de la conocida como ley de nietos. Por la mañana había anunciado que solicitará al Tribunal Supremo actuaciones para comprobar qué autoridades estarían incumpliendo sus resoluciones sobre esta cuestión.
Las controversias sobre la inscripción de electores tienen sus cauces administrativos y judiciales, pero no demuestran por sí mismas una manipulación de las elecciones. La ley electoral encomienda las garantías del proceso a las juntas electorales y las mesas, establece recuentos públicos y permite a las candidaturas supervisar las operaciones y presentar reclamaciones.
Abascal también ha responsabilizado al Gobierno de los incidentes registrados el miércoles en A Coruña y Avilés, donde hubo disturbios, cargas policiales, detenidos y heridos. En Burgos habló esta mañana de "violencia organizada desde el Palacio de la Moncloa" para impedir que Vox explique su programa. En Segovia ha vuelto a señalar al Ministerio del Interior, a la Delegación del Gobierno y al propio Sánchez, sin identificar instrucciones o documentos que acrediten esa organización.
Su réplica a la alcaldesa de A Coruña, la socialista Inés Rey, ha partido de que esta había acusado a Vox de buscar la provocación. "¿No tenemos derecho a ir a Galicia, a que los gallegos que nos votan acudan a escucharnos?", ha preguntado. Pero Rey también había condenado expresamente la violencia, había rechazado la quema de mobiliario urbano y había advertido de que esos comportamientos amplifican el mensaje de la ultraderecha. Por su parte, el ministro Óscar Puente ha condenado este jueves los incidentes violentos, con la matización "si los hubo", y ha llamado a combatir a Vox mediante el voto.
El enfrentamiento con dirigentes populares por Milei convive con las conversaciones de Vox con el PP para el Senado. Abascal ha pedido prudencia y discreción y las ha definido como "serias e importantes". Su objetivo declarado es contrarrestar la alianza de los socialistas con Frente Amplio y otras fuerzas de izquierda. No ha anunciado un acuerdo cerrado ni ha concretado qué fórmula aceptarían ambas organizaciones.
Expulsiones, pensiones y amenazas sobre Ceuta
El programa expuesto en Segovia vuelve a colocar la "prioridad nacional" y la "remigración" entre sus ejes. Abascal propone expulsar a quienes se encuentren en situación irregular y extender esa política a extranjeros con residencia legal que delincan o vivan de ayudas públicas. Lo acompaña con bajadas de impuestos y desregulación, además de su rechazo a las normas que vincula con el clima, la Agenda 2030 y las políticas de género.
La propuesta de expulsar a residentes por recibir ayudas choca con derechos reconocidos en la legislación vigente. La Ley de Extranjería establece que los extranjeros residentes acceden a las prestaciones y servicios sociales en las mismas condiciones que los españoles. También reconoce servicios sociales básicos con independencia de la situación administrativa. Las expulsiones, incluidas las relacionadas con determinados delitos, están sometidas a causas legales, procedimientos y garantías individuales.
Abascal ha tratado de separar ese discurso de los extranjeros que trabajan y cotizan, a los que también presenta como perjudicados por la política migratoria del Gobierno. Al mismo tiempo, ha afirmado que "el riesgo para la seguridad de los pensionistas es la continuidad de Pedro Sánchez". El último balance oficial de septiembre registra 3.635.979 afiliados extranjeros a la Seguridad Social, el 16,2% del total. Sus cotizaciones contribuyen a financiar el sistema que paga las pensiones.
La crisis fronteriza de Ceuta ha ocupado otro bloque de la intervención. El líder de Vox ha acusado al Ejecutivo de "traicionar" a los españoles y ha prometido "recuperar" la ciudad autónoma, que es territorio español, "al precio que sea y con todas sus consecuencias". "Que nadie se atreva a reclamar parte de nuestro territorio nacional", ha añadido en referencia a Marruecos.
Pollán ha endurecido también el mensaje migratorio al prometer que "ni un solo euro de los castellanoleoneses" se destinará a gestionar la inmigración irregular. Babé, por su parte, ha presentado al Gobierno como una "mafia capaz de todo" y ha pedido que no se desperdicie ningún voto. El candidato ha defendido su vinculación con Segovia explicando que, aunque nació en Madrid, lleva toda la vida veraneando en una vivienda familiar de la provincia, y ha señalado el patrimonio, el turismo y la reducción de impuestos como prioridades.
Abascal ha cerrado su apelación electoral intentando atraer a ciudadanos que antes eligieron otras opciones. "No tenemos ningún reproche a ningún español, votase a lo que votase en el pasado", ha afirmado. La ultraderecha Vox tiene prevista la presentación conjunta de sus candidatos el lunes 26 de octubre en Talavera de la Reina.