El Gobierno ha reforzado la vigilancia en Ceuta y Melilla ante los mensajes que convocan en redes sociales una nueva entrada desde Marruecos este miércoles 23 de septiembre, día de elecciones legislativas en el país vecino. Exteriores e Interior trabajan con Rabat para prevenir otro cruce multitudinario, aunque el ministro José Manuel Albares ha precisado que, por ahora, los llamamientos no están "calando" como los que precedieron a la crisis de finales de julio.
La fecha aparece en publicaciones que presentan la jornada electoral como una oportunidad para cruzar la frontera. Esa convocatoria aún no se ha traducido en una concentración de personas junto al perímetro, y otro llamamiento difundido para este domingo 20 de septiembre tampoco dio lugar a una entrada masiva. El Gobierno ha optado por anticiparse mientras sus servicios de información siguen la evolución de los mensajes y los movimientos en la zona.
Refuerzos a ambos lados de la frontera
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado este lunes el refuerzo preventivo de las dos ciudades autónomas. Según ha explicado, el dispositivo incluye tres unidades del Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil en cada ciudad, después de evaluar la información disponible en coordinación con Marruecos y la Unión Europea. Ha hablado de un "momento de preocupación", aunque ha insistido en el carácter preventivo de las medidas. La delegada del Gobierno en Melilla ya había confirmado la llegada de efectivos adicionales a esa ciudad.
En el lado marroquí, las fuerzas de seguridad han incrementado su presencia alrededor de Fnideq, la localidad fronteriza con Ceuta. Una crónica sobre el terreno describe controles en las carreteras de acceso, vehículos policiales y agentes desplegados junto al paso de Bab Sebta. Marruecos realizó además la semana pasada un simulacro de intervención cerca de la frontera.
Albares mantiene contactos casi diarios con su homólogo marroquí, Naser Burita, y ha pedido que exista un "dispositivo disuasorio" preparado para actuar si fuera necesario. El ministro sostiene que la cooperación también se está centrando en combatir los mensajes engañosos sobre lo que ocurre después de entrar en Ceuta. En sus palabras, la campaña informativa busca evitar que las personas "arriesguen su futuro y dinero en manos de esas mafias".
La Embajada de España en Marruecos ha difundido avisos en redes y a través de la prensa local. "Entrar irregularmente en España a través de Ceuta y Melilla no da derecho a acceder a la Península, a permanecer en España o a circular libremente por la UE", señala en uno de sus mensajes. La legación pide también que no se difundan interpretaciones falsas de la reciente sentencia del Supremo sobre las entradas por mar.
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— Embajada de España en Marruecos (@EmbEspanaRabat) September 19, 2026
ℹ️Información importante:
Entrar irregularmente en España a través de Ceuta y Melilla no da derecho a acceder a la Península, a permanecer en España o a circular libremente por la #UE. pic.twitter.com/iRnHRtbByB
Ceuta sigue atendiendo la crisis de julio
La prevención llega con Ceuta todavía volcada en la atención a quienes entraron a finales de julio. Marlaska estima que entre 3.000 y 3.500 personas permanecen fuera de los recursos de acogida, una cifra aproximada que muestra la presión que soporta la ciudad antes de la nueva fecha señalada en redes. El Gobierno continúa preparando alojamientos, identificando a los menores y tramitando los expedientes de quienes llegaron durante aquella crisis. El Ejecutivo también prevé continuar los traslados a espacios de acogida.
En Melilla, el Gobierno de Juan José Imbroda ha solicitado una reunión urgente de la Junta Local de Seguridad antes del miércoles. Quiere conocer qué información oficial manejan las fuerzas de seguridad sobre los llamamientos y cómo se coordinarían las administraciones si aumentara la presión en su frontera.
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