El Gobierno ha dado por concluido el traslado de 1.700 migrantes desde las playas de Benítez y El Trampolín hasta el recurso temporal instalado en el puerto de Ceuta. Moncloa considera que el operativo ha “salido bien” pese a su enorme complejidad y rechaza las acusaciones de caos lanzadas por el Partido Popular.
Las plazas disponibles quedaron ocupadas alrededor de las 13.00 horas, seis horas después del inicio del dispositivo. Con la apertura del nuevo emplazamiento, el Ejecutivo eleva hasta 6.000 las personas alojadas en instalaciones temporales, aunque calcula que entre 3.000 y 4.000 continúan durmiendo en calles, montes y otros espacios de la ciudad.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha seguido la operación desde la Jefatura Superior de Policía de Ceuta junto a responsables del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Torres, designado mando único del Gobierno para gestionar la crisis, ha agradecido el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del resto de organismos participantes.
“Ha culminado con el éxito de que se ha hecho sin altercados que hayan sido relevantes”, ha defendido. El ministro ha insistido en que el Gobierno habilitará nuevos emplazamientos si fuera necesario para reducir el número de personas que todavía permanecen a la intemperie.
Una mañana marcada por las carreras y las cargas
La operación comenzó antes de las siete de la mañana y movilizó a unos 240 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La llegada de las primeras patrullas provocó que cientos de migrantes corrieran hacia el puerto ante el temor de quedarse sin una de las plazas disponibles.
Los agentes tuvieron que contener varias avalanchas y se produjeron cargas durante los primeros momentos. Moncloa admite la tensión, aunque sostiene que el dispositivo recuperó el control y pudo completarse en pocas horas. Sumar ha criticado la actuación policial y ha pedido explicaciones por las imágenes registradas durante el traslado.
El Ejecutivo asegura que había muchas más personas preparadas para acudir al puerto de las que permanecían durante los últimos días en las playas. La apertura del campamento era conocida desde que la Audiencia Nacional levantó el jueves la suspensión temporal solicitada por el Sindicato Unificado de Policía, lo que llevó a numerosos migrantes alojados en viviendas o asentados en los montes a desplazarse hasta la zona.
El operativo ha abierto también una disputa sobre la coordinación con la Autoridad Portuaria. Su presidente, Juan Manuel Doncel, ha asegurado que nadie le comunicó personalmente que el traslado se realizaría este viernes y que conoció la operación a través de los medios.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha respondido que los técnicos del Puerto colaboraron en el dispositivo, que la Consejería de Presidencia de Ceuta conocía la fecha y que el traslado había sido anunciado públicamente. “Si al presidente del Puerto no le informan sus técnicos, no le informa el Gobierno de Ceuta que le ha nombrado y no lee la prensa, la culpa no es de nadie más que suya”, ha escrito.
Puente ha cerrado su mensaje reclamando a Doncel explicaciones sobre una adjudicación relacionada con un familiar, una acusación sobre la que no ha aportado más detalles en su publicación.
1.- El traslado se ha hecho con absoluta coordinación y colaboración con los técnicos del Puerto.
— Óscar Puente (@oscar_puente_) September 18, 2026
2.- El traslado se ha hecho con pleno conocimiento de la consejeria de Presidencia de Ceuta.
3.- Que el traslado se iba a hacer hoy era de público conocimiento hasta el punto de que… https://t.co/ffJjF9DsZC
Filiación y expedientes para acelerar los retornos
El Gobierno defiende que las nuevas instalaciones permitirán identificar a los migrantes, iniciar sus expedientes y acelerar las devoluciones de quienes carezcan de derecho a permanecer en España. Torres ha asegurado que ese será el destino de “la mayoría” de las personas trasladadas.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha recordado que el alojamiento en el puerto permitirá abandonar las condiciones precarias de las playas y realizar las filiaciones “de forma rápida, segura y con garantías”.
“¿Vamos a discutir si es mejor que estén en el puerto o durmiendo en la playa?”, ha preguntado López. El ministro ha defendido que el traslado constituye el primer paso para recuperar la normalidad y ha acusado al PP de estar “poniendo velas para que salga mal” mientras cientos de funcionarios trabajaban en el operativo.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado Ceuta de “polvorín”, ha acusado al Ejecutivo de estar “noqueado” y ha defendido el retorno inmediato de todas las personas que entraron irregularmente. Moncloa considera esas críticas “irresponsables” y recuerda que las devoluciones colectivas quedan fuera de la legislación.
Cada expediente debe tramitarse de manera individual y comprobar si existen solicitudes de protección internacional u otras circunstancias que impidan el retorno. En el caso de los menores, cualquier decisión debe atender a su interés superior y acreditar que serán recibidos por una familia, un tutor o un centro adecuado.
Las 1.700 plazas del puerto están ya ocupadas. Torres ha dejado abierta la habilitación de nuevos emplazamientos para las entre 3.000 y 4.000 personas que todavía permanecen fuera de los recursos temporales.
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