El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acumula ya varias semanas en las que ha instado a los líderes autonómicos a crear lazos con el partido de extrema derecha, Vox. En este contexto, las tensiones entre los 'populares' han aumentado después de la decisión que ha tomado la dirección de la formación de apartar a María Guardiola, la presidenta en funciones, de las negociaciones para la investidura con el partido ultra en Extremadura, para evitar la repetición de elecciones.
Tras varios avisos en privado por parte del líder de los 'populares', la dirección nacional ha decidido reducir al máximo la presencia mediática de Guardiola llevando a cabo una preprimienda pública instándola a "hacer menos ruido en los medios de comunicación y trabajar más". Así, la vicesecretaria nacional de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez, fue quien le comunicó a la extremeña la decisión.
El detonante de las advertencias a María Guardiola fue la entrevista que concedió al periódico 'OKDiario' en la que sostuvo: “El feminismo que defiendo es el feminismo que defiende Vox”. No obstante, su equipo quiso rectificarla diciendo que el medio no había transcrito adecuadamente sus palabras. “El feminismo que defiendo, estoy convencida de que es el feminismo que defiende Vox”, defendieron.
Así, Fúnez fue preguntada por estas declaraciones en la rueda de prensa depués de la reunión de la dirección del Partido Popular del pasado lunes y expresó: “Sobra ruido y falta trabajo serio alrededor de una mesa”.
Los bandazos de María Guardiola
Han sido constantes los bandazos y discrepancias de María Guardiola con los de Abascal. En este sentido, el 20 de junio de 2023, dejó clara su postura sobre la entrada de Vox en los gobiernos autonómicos: “Yo no puedo dejar entrar en gobierno a aquellos que niegan la violencia machista (…) a quienes están deshumanizando a los inmigrantes”. Su firmeza en temas sociales marcó desde entonces su relación Santiago Abascal, mostrando una línea totalmente separada a las políticas ultras de Vox.
En diciembre de 2025, siguió esta línea ideológica y volvió a criticar a Vox y a su líder calificando el “tufo machista” de Abascal. “Yo no paso por el aro de lo que quiera el señor Abascal que no conoce Extremadura”, sentenció a su vez.
Repitió declaraciones similares en febrero de 2026 alegando que el Partido Popular había conseguido el 43% de los votos por lo que era innecesario "travestirse" de Vox. Y culminó sus bandazos sosteniendo que su “única intención es llegar a un acuerdo” con la extrema derecha.