La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha respondido este jueves a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con un reproche que conecta la polémica de su "aticazo" con la protesta por la vivienda instalada frente a su despacho. El desahucio de Maricarmen, de 87 años, y la acampada de la Puerta del Sol han protagonizado un enfrentamiento en el que Ayuso ha acusado a la izquierda de instrumentalizar a la anciana.
"Usted que quería ver la casa de su madre desde la terraza de su aticazo y ahora le toca ver una acampada por la vivienda enfrente de su despacho de la Puerta del Sol. Bendita juventud", ha lanzado Bergerot. La dirigente ha reivindicado la movilización de los inquilinos frente a los intentos del Gobierno regional de conseguir su desalojo.
La diferencia entre Ayuso y Maricarmen: una intento comprarse un ático de lujo con el dinero de todos. Otra lleva 70 años pagando religiosamente el alquiler.
— Manuela Bergerot (@manuelabergerot) October 1, 2026
Hoy los fondos buitre tienen más miedo que Maricarmen. pic.twitter.com/0mgLqAzHXx
Bergerot ha contrapuesto los recursos destinados al inmueble con la trayectoria de Maricarmen como inquilina. Ha acusado a Ayuso de intentar comprarse "un aticazo de lujo con el dinero de los demás", mientras la anciana, según ha recordado, pagó el alquiler durante 70 años sin dejar de abonar una mensualidad.
La referencia apunta al ático de Chamberí adquirido por la empresa pública Planifica Madrid por 6,3 millones de euros. El Ejecutivo autonómico justificó la operación como una oficina temporal para la actividad de Presidencia durante las obras de la Real Casa de Correos. Tras conocerse la compra, anunció su puesta a la venta. La acusación de Bergerot cuestiona el destino de esos fondos públicos y la explicación ofrecida por el Gobierno regional.
La portavoz también ha reprochado a Ayuso su reacción al desahucio y la celebración de un encuentro de inversión inmobiliaria en Ifema. El lunes, la presidenta ironizó sobre el caso con la frase "Que me avisen a partir de qué edad dejo de pagar a mis caseros". Bergerot le ha recordado que Maricarmen había seguido pagando, situando la continuidad de su hogar en el centro del debate.
Ayuso pide echar la acampada y acusa a la izquierda de lucrarse
La respuesta de Ayuso ha vuelto a dirigirse contra quienes protestan. Ha acusado a la izquierda de utilizar a Maricarmen como "señuelo" para "alentar a la revolución" por "un puñado de votos" y ha sostenido que las acampadas estaban preparadas antes de encontrar un caso con el que promoverlas. Así ha presentado una movilización nacida tras el desahucio de una mujer de 87 años como una operación de sus adversarios políticos.
La presidenta ha caricaturizado a los dirigentes de izquierdas como "jóvenes rebeldes de asamblea de facultad", entre referencias a los canapés, los Falcon y las tiendas de Decathlon. También ha mezclado el debate de vivienda con acusaciones sobre censos electorales y ataques a jueces, y ha afirmado que sus adversarios llevan al país al comunismo.
Ayuso ha asegurado además que, en doce horas, habían desaparecido más de 2.000 viviendas de alquiler de los portales inmobiliarios en Madrid. Ha atribuido esa retirada a las medidas del Gobierno central, anticipando que los propietarios dejarán de ofrecer sus casas. Su intervención ha convertido esa previsión en otro argumento contra los decretos que el Congreso votará este viernes.
En paralelo, ha anunciado un recurso contencioso-administrativo con petición de medidas cautelarísimas para reclamar la disolución inmediata de la acampada. El Gobierno regional acusa a la Delegación del Gobierno de inacción. El delegado, Francisco Martín, mantiene que la protesta se encuadra en el derecho de reunión y que las actuaciones deben ajustarse al marco normativo.
Frente a esa exigencia de desalojo, Bergerot ha atribuido a la perseverancia del Sindicato de Inquilinas y a los activistas el acuerdo que permitirá a Maricarmen regresar a su vivienda. La anciana continúa hospitalizada y podrá volver cuando reciba el alta, tras aceptar el acuerdo alcanzado con Urbagestión, propietaria del piso.
La portavoz de Más Madrid ha defendido que el caso exige cambios que alcancen a otras familias. "Si el sistema permite desahuciar a una mujer de 87 años después de pagar el alquiler toda su vida, el sistema está roto", ha afirmado. También ha reclamado desobedecer y modificar una legislación que permite echar de sus hogares a padres, madres, hijas y abuelas.
Bergerot ha situado las medidas del denominado 'decreto Maricarmen' como "solo un comienzo" y ha atribuido a la presión de la calle que lleguen al Congreso. La Cámara votará este viernes por separado los dos decretos de vivienda, de cuya convalidación depende la continuidad de las medidas aprobadas por el Ejecutivo.
"Señorías de izquierdas y señorías de derechas, mañana hay que elegir en el Congreso de los Diputados, mañana todos vamos a quedar retratados", ha advertido. "Hay que elegir, o con los buitres o con la gente. No hay más".