La huelga indefinida por la educación pública madrileña comienza este miércoles, 14 de octubre, con el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en el centro de las críticas de sus convocantes, bajo el lema: "Profes y estudiantes unidos para vencer a Ayuso en defensa de la educación pública". El portavoz del Sindicato de Estudiantes de Madrid, Gabriel Moya, denuncia en una entrevista con 'ElConstitucional.es' la falta de recursos y por ende, la "asfixia" económica por parte de la Comunidad de Madrid.
La organización plantea una movilización sostenida mediante piquetes, asambleas y manifestaciones. Sus principales demandas incluyen revertir los recortes, aumentar la inversión pública, poner fin a los conciertos educativos y ampliar las plantillas y las plazas disponibles. También exige renovar los centros y reforzar la atención a la salud mental y la prevención del acoso escolar.
En el momento de la entrevista, Moya ha denunciado cargas policiales contra el piquete informativo de Ciudad Universitaria. Sobre el motivo de la huelga, el portavoz describe una situación de deterioro que, según sostiene, repercute tanto en las condiciones de estudio como en el trabajo del profesorado.
Menos recursos para las aulas: Moya contrapone la financiación educativa con la Fórmula 1 y el ático de Ayuso
Gabriel Moya denuncia que la falta de financiación está deteriorando las condiciones de estudio en la Complutense y en el conjunto de la enseñanza pública. “La situación que estamos viviendo en toda la educación pública también en las universidades es insostenible estamos en una situación de asfixia económica de infrafinanciación”, sostiene el portavoz del Sindicato de Estudiantes de Madrid.
Según explica, “cada vez hay menos dinero para absolutamente todo”, mientras “no hay profesores suficientes no hay material en la mitad de las aulas”. También critica el estado de las infraestructuras y de las clases, cuyas condiciones considera que “en muchos casos son penosas”.
La precariedad alcanza, según su relato, las salidas de campo y las prácticas de las titulaciones con horas de laboratorio. Moya responsabiliza al Ejecutivo autonómico del “endeudamiento al que está sometiendo el gobierno Ayuso a las universidades especialmente a la Complutense”.
Su crítica apunta directamente a las prioridades de gasto que atribuye a la presidenta madrileña: “Pero sin embargo vemos que hay dinero para la fórmula 1 para los áticos que se compra la señora Ayuso con nuestro dinero público pero eso sí para financiar una educación pública de calidad para garantizar que todos podamos acceder a una universidad pública y de calidad pues ella no quiere gastar un duro”.
El sindicato plantea esa misma denuncia en su convocatoria, donde contrapone el gasto que atribuye a la Comunidad de Madrid en el ático y la Fórmula 1 con las deficiencias de los institutos: instalaciones deterioradas, falta de climatización, aulas masificadas y escasa inversión en salud mental y prevención del acoso escolar. Sus reivindicaciones incluyen destinar al menos el 7% del PIB a la educación pública y un plan de inversión de 3.000 millones de euros en cuatro años para renovar, climatizar y construir centros.
Moya señala la eliminación de turnos de tarde como una de las consecuencias concretas de los recortes: “Lo hemos sufrido en los recortes que ha habido de muchos turnos especialmente en el turno de tarde que se han quitado turnos enteros”. “Es un ataque que sufrimos la juventud más precarizada y más trabajadora que tenemos que compaginar nuestros estudios con la actividad laboral”, ha sentenciado.
El portavoz ha intensificado sus críticas contra la presidenta madrileña: “Nosotros no estamos aquí para protestar por la educación pública en abstracto porque sabemos que defender la educación pública es atacar al gobierno de ayuso y es defendernos de su gobierno”. “Estas huelgas son huelgas contra el Gobierno de Ayuso”, reitera Moya.
Más docentes y 100.000 nuevas plazas públicas de FP
Las reivindicaciones del Sindicato de Estudiantes incluyen reducir a 15 el número de alumnos por aula en Secundaria y contratar al profesorado y al personal no docente necesarios para cubrir todas las vacantes, con condiciones laborales dignas.
En Formación Profesional, la organización propone un plan de choque para crear 100.000 plazas públicas en Madrid. Además, reclama suprimir las tasas, garantizar prácticas remuneradas y terminar con los conciertos de FP, incorporando esos centros a la red pública.
La retirada de las subvenciones a la enseñanza privada y a la Iglesia católica, junto con la rescisión de todos los conciertos educativos, constituye otra de sus demandas. El sindicato defiende que ningún estudiante se quede sin plaza en la enseñanza pública.
Preguntado por los contactos con el Gobierno de Ayuso antes de la convocatoria, Moya responde repasando las movilizaciones de los últimos años, entre ellas las organizadas junto a Menos Lectivas y la huelga universitaria del pasado noviembre. Según el portavoz, la respuesta del Ejecutivo autonómico ha sido “el silencio” y “toda negativa a la negociación”. También le acusa de continuar con las privatizaciones y los recortes mientras financia a la enseñanza privada y concertada.
La vivienda también forma parte de la protesta
Sobre la incorporación del derecho a la vivienda a las reivindicaciones, Moya sostiene que las dificultades para acceder a un alojamiento afectan directamente a la educación: “Creemos que no puede haber una educación pública si no hay vivienda”.
El portavoz explica que estudiantes y docentes necesitan condiciones dignas fuera de las aulas para poder estudiar y trabajar. Vincula los problemas para pagar el alquiler con la precariedad laboral y con la imposibilidad de asumir el coste de una universidad privada.
En su convocatoria, el sindicato también relaciona la defensa de la enseñanza pública con la situación de los barrios y el acceso a la vivienda. Su planteamiento es extender la movilización al conjunto de la juventud y la clase trabajadora.