El PSOE tiene una posible vía para mejorar sus expectativas electorales en la movilización del electorado de izquierdas que todavía no ha decidido su voto. Así lo explica Ignacio Clemente, subdirector de Investigación Política de Sigma Dos, en una entrevista con 'ElConstitucional.es' ante las elecciones generales del 29 de noviembre. El experto precisa, sin embargo, que no puede darse por hecho que esos votantes terminen respaldando a Pedro Sánchez.
Los datos de la empresa demoscópica muestran diferencias entre ambos bloques: la indecisión supera el 10% entre quienes votaron al PSOE en 2023 y el 13% entre los antiguos electores de Sumar, mientras que se mantiene por debajo del 6% entre los votantes de la derecha.
"La movilización de ese electorado podría favorecer al PSOE, aunque no necesariamente: también podría traducirse en un voto hacia otras formaciones. Su efecto solo podrá determinarse en los próximos sondeos", señala Clemente.
La gestión y los servicios públicos movilizan al votante socialista
Sobre qué puede impulsar la participación del electorado progresista, Clemente evita dar por hecho que el temor a un Gobierno con Vox vaya a tener el mismo efecto que en anteriores convocatorias. Las razones que llevan a votar, explica, dependen de la coyuntura social y pueden cambiar durante la campaña.
En el caso de quienes eligieron al PSOE en 2023, los datos de Sigma Dos sitúan la gestión del Gobierno y el funcionamiento de los servicios públicos entre los principales motivos para acudir a las urnas. "No obstante, hasta los días previos a las elecciones no sabremos qué palancas serán determinantes para movilizar al electorado o llevarlo a quedarse en casa", advierte. Por eso, considera necesario observar qué asuntos concentran el debate de campaña y cómo influyen en los apoyos de la izquierda.
El sondeo no recoge los acuerdos posteriores al 14 de octubre
La encuesta de Sigma Dos fechada el 19 de octubre, que sitúa al PP como primera fuerza, se elaboró mediante entrevistas realizadas entre el 1 y el 14 de ese mes. Por tanto, sus estimaciones no incorporan el posible efecto de los anuncios políticos posteriores.

Entre ellos, Clemente menciona la coalición del PSOE y Frente Amplio para el Senado, así como los acuerdos y desacuerdos entre las fuerzas de la izquierda. Su repercusión deberá medirse en las siguientes oleadas.
El experto rechaza identificar de antemano un acontecimiento que pueda cambiar las expectativas de cada partido: "Desde la demoscopia no se puede delimitar acontecimientos o hechos que permitan anticipar un punto de inflexión en las estimaciones que se están realizando".
Más votos no garantizan más escaños
Clemente también pone el foco en las provincias que eligen tres o cuatro diputados, donde la disputa por los últimos puestos puede resultar decisiva para la composición del Congreso.
Una subida de votos no asegura una mejora de la representación, porque el reparto depende también de la evolución de los competidores. Como ejemplo, explica que una candidatura que fue primera fuerza en 2023 podría crecer cinco puntos y no sumar ningún diputado, o incluso perder uno si otra lista consigue entrar. "Esto cobra especial relevancia en las provincias que reparten tres o cuatro diputados, donde el crecimiento de la tercera fuerza puede arrebatar a la primera su segundo representante", detalla. El sondeo de Sigma Dos apunta a esa posibilidad en varias circunscripciones, aunque en la entrevista no se concreta cuáles.
Vox crece por su fidelidad y por las transferencias del PP
El avance de Vox se apoya, según Clemente, en una elevada capacidad para conservar a sus electores: más del 85% de quienes votaron a la formación en 2023 volvería a hacerlo el 29N. A esa fidelidad se añaden apoyos procedentes de otros partidos.
En el desglose de transferencias, el experto indica que un 17,8% de los votantes del PP de 2023 se inclina ahora por Vox, mientras que un 8,2% de los antiguos votantes de Vox recorre el camino inverso.
Pese a ese crecimiento, Clemente no aprecia una disputa inmediata por el liderazgo de la derecha. El PP conserva una ventaja de doce puntos sobre Vox, y tanto populares como socialistas mantienen la primera posición en sus respectivos espacios ideológicos.
También matiza que una mejora de Vox no implica necesariamente un retroceso del PP. La evolución de ambas formaciones depende de otros elementos, entre ellos la participación y la movilización del conjunto del bloque.
La campaña puede modificar la fotografía electoral
Clemente insiste en que el resultado del 29N no está cerrado. La encuesta mide la intención de voto durante el periodo de entrevistas, pero no garantiza que esas preferencias se mantengan hasta la jornada electoral.
"Uno de los principales límites para anticipar el resultado es que una parte de los votantes decide su voto en las últimas semanas o incluso en los últimos días", recuerda.
Además, quienes ya han cambiado de partido pueden volver a hacerlo. Estos movimientos, explica, suelen encontrar menos obstáculos entre candidaturas del mismo espacio ideológico que entre bloques enfrentados.
Por ello, el subdirector de Investigación Política de Sigma Dos sitúa la movilización de los indecisos, las transferencias entre partidos y la evolución de la campaña entre los elementos que habrá que seguir para conocer las posibilidades del PSOE y del resto de formaciones: "La encuesta permite conocer la situación actual, pero no anticipar de forma cerrada el resultado final".