La ultraderecha Vox ha anunciado este miércoles sus cabezas de lista para las elecciones generales del 29 de noviembre con una decisión especialmente significativa en Tarragona. Su candidato será Jordi de la Fuente, antiguo dirigente del partido neonazi Movimiento Social Republicano (MSR) y actual secretario general de Solidaridad, el sindicato vinculado a la formación. En Valencia seguirá Carlos Flores Juberías, condenado por maltratar psicológicamente a su exmujer, aunque baja del primer al tercer puesto.
Los cambios en las candidaturas conviven con la continuidad de la mayoría de los diputados y el ascenso de personas con responsabilidades en la organización. Abascal ya había reservado el segundo puesto por Madrid a Montse Lluís, negociadora de los acuerdos autonómicos con el PP, y el tercero al dirigente de Vox en Ceuta, Juan Sergio Redondo. Desaparece de las listas Javier Ortega Smith, antiguo secretario general del partido, mientras Jorge Campos regresa a la política autonómica balear y Lourdes Méndez Monasterio abandona la actividad política.
Entre los beneficiados figuran Carlos Hernández Quero, que encabezará Málaga, y Samuel Vázquez, candidato por Ávila, portavoces de Vivienda y de Seguridad e Inmigración, respectivamente. Ambos representan dos de los asuntos que Vox intenta conectar en su campaña. Quero ha responsabilizado a la inmigración del deterioro del acceso de los jóvenes a una casa y Vázquez ha defendido públicamente la "repatriación, deportación y remigración" como respuesta a problemas de seguridad.
Flores baja al tercer puesto, pero sigue en la lista
La permanencia de Carlos Flores en la candidatura valenciana mantiene entre los aspirantes al Congreso a un político con una condena firme por violencia de género contra su expareja. En septiembre de 2002, la Audiencia Provincial de Valencia confirmó una sentencia de un año de prisión por violencia psíquica habitual y 21 faltas de coacciones, injurias y vejaciones. La resolución estableció también una indemnización de 6.000 euros y la prohibición de acercarse a su exmujer durante tres años.
Cuando aquella sentencia volvió a conocerse públicamente en 2022, tras su designación como candidato a la Generalitat, Flores situó los hechos en el ámbito de su separación matrimonial y les restó relevancia política. Vox lo mantuvo entonces y vuelve a incluirlo ahora, aunque entrega el primer puesto a Ignacio Gil Lázaro y sitúa en el segundo a Ana Bellver. El descenso tiene consecuencias electorales concretas. En Valencia, el partido obtuvo dos diputados en 2023, por lo que Flores necesita que la candidatura gane representación para conservar su escaño.
También continúa José María Sánchez García, tercero por Alicante, conocido por sus enfrentamientos en el Congreso. En septiembre de 2021 llamó "bruja" a la diputada socialista Laura Berja mientras se debatía una iniciativa para penalizar el acoso ante las clínicas de aborto. El pasado 14 de abril volvió a ser expulsado del pleno después de subir al estrado y encararse con una letrada y con el vicepresidente de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Su continuidad electoral llega después de ambos episodios.
Del pasado neonazi al discurso contra los inmigrantes
La incorporación de Jordi de la Fuente a la cabecera de Tarragona da una nueva proyección electoral a un dirigente procedente de organizaciones de extrema derecha anteriores a Vox. Antes de llegar al partido de Abascal pasó por el Movimiento Social Republicano y por Plataforma per Catalunya, formación que hizo de la oposición a la inmigración su principal bandera. En el MSR ejerció responsabilidades de dirección y fue candidato a la presidencia de la Generalitat en 2010.
La dirección de Vox ya defendió esa trayectoria cuando De la Fuente ascendió al frente de Solidaridad en marzo de 2025. Su portavoz nacional, José Antonio Fúster, respondió a las preguntas sobre sus vínculos neonazis hablando de un pasado "muy, muy remoto" y "prehistórico", al tiempo que le trasladaba la confianza del partido. Ahora, la formación le ofrece encabezar una candidatura al Congreso en una provincia donde se quedó sin representación en las últimas generales.
En Girona figura Ignasi Mulleras, otro candidato con una larga trayectoria en la extrema derecha. Fue concejal de Plataforma per Catalunya en Olot y anteriormente apareció en candidaturas de Juntas Españolas, Alternativa Demócrata Nacional y Plataforma España 2000. El BOE recoge su nombre en el puesto 25 de la lista de Alternativa Demócrata Nacional a las elecciones europeas de 1994, una coalición que precedió a la creación de Democracia Nacional.
Por Almería repite Rocío de Meer, una de las voces más duras del partido contra la inmigración. En una intervención parlamentaria de agosto de 2020 utilizó la expresión "estercoleros multiculturales" al preguntar si los españoles permitirían que sus barrios acabaran como determinadas zonas de Bruselas y París. En aquel discurso citó también El Puche, el Raval y Lavapiés para atacar el multiculturalismo. La polémica por esas palabras tampoco ha impedido su continuidad al frente de la lista.
Las provincias pequeñas deciden cuánto puede crecer la ultraderecha Vox
Abascal presenta estas candidaturas con unas expectativas demoscópicas muy superiores a sus resultados de 2023. El sondeo de Sigma Dos para 'El Mundo', publicado el 19 de octubre y elaborado con 3.007 entrevistas telefónicas y por internet entre los días 1 y 14, atribuye a Vox un 19,5% de los votos y entre 65 y 68 diputados. Serían entre 32 y 35 más que los 33 obtenidos en el 23J y superarían los 52 de noviembre de 2019, su mejor resultado en unas generales.
El barómetro de octubre del CIS, publicado el día 14, ofrece un escenario diferente para el conjunto del Parlamento, con el PSOE por delante del PP, pero también sitúa a Vox por encima de su resultado de las últimas elecciones, con un 17,1% frente al 12,4% del 23J. El alcance de ese crecimiento y su traducción en escaños siguen abiertos. En la estimación de Sigma Dos, el PP quedaría entre 132 y 137 diputados y necesitaría los apoyos de Abascal para reunir una mayoría absoluta.
Una parte del posible avance se juega en circunscripciones donde Vox no obtuvo representación. Ávila, Huesca y Teruel reparten tres diputados cada una, una cifra que hace especialmente difícil entrar cuando dos candidaturas concentran buena parte de los apoyos. En 2023, Guadalajara fue la única provincia de tres escaños en la que Vox consiguió uno. El partido mantiene allí a Ángel López Maraver y busca ampliar ese mapa con Vázquez en Ávila, Ester Blanco en Huesca y Daniel Alda en Teruel.
Galicia constituye otra de sus apuestas. La candidatura oficial publicada por Vox sitúa a Manuel Fuentes al frente de A Coruña, donde el partido reunió 34.410 votos en 2023 y quedó fuera del Congreso. Abascal ha reconocido este mismo miércoles que tiene una "espinita clavada" con la comunidad y ha asegurado que aspira a conseguir un diputado por esa provincia. Sus ocho escaños se repartieron entonces entre PP, PSOE, Sumar y BNG.
El crecimiento en las grandes circunscripciones también determinará quién entra y quién se queda fuera. Madrid aportó cinco diputados a Vox en 2023 y Málaga, dos, mientras Valencia y Alicante eligieron dos cada una. Estos dos últimos resultados explican por qué el tercer puesto de Flores y Sánchez García depende de una mejora provincial, aunque el partido suba en el conjunto de España. El plazo para presentar las candidaturas termina el lunes 26 de octubre, día en que Abascal tiene previsto un acto de presentación de sus candidatos en Talavera de la Reina.