Artemis II rompe medio siglo de silencio: la humanidad se adentra en el lado oscuro la Luna

La misión de la NASA marca un hito histórico desde el Apolo 17 con una tripulación diversa, récord de distancia y observaciones inéditas del lado oculto del satélite

07 de abril de 2026 a las 11:04h
Vista de la cara visible de la Luna, fotografiada desde la nave espacial Orión durante la misión Artemis II. NASA
Vista de la cara visible de la Luna, fotografiada desde la nave espacial Orión durante la misión Artemis II. NASA

Más de cinco décadas después del último viaje humano a la Luna, la misión Artemis II de la NASA ha devuelto a la humanidad a la órbita lunar, marcando un antes y un después en la exploración espacial. La nave Orión, con cuatro astronautas a bordo, despegó el 1 de abril desde Cabo Cañaveral (Florida) y ha logrado completar con éxito una de las fases más ambiciosas del programa Artemis, el sucesor del histórico programa Apolo.

La tripulación, formada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen, ha protagonizado varios hitos simultáneos. Koch se ha convertido en la primera mujer en alcanzar la órbita lunar, Glover en el primer astronauta de color en hacerlo, y Hansen en el primer no estadounidense en participar en una misión lunar de la agencia. Esta combinación convierte a Artemis II en la misión más diversa jamás enviada hacia la Luna.

Uno de los momentos más destacados del viaje se produjo cuando la nave superó los 406.000 kilómetros de distancia respecto a la Tierra, estableciendo un nuevo récord histórico y superando la marca del Apolo 13 en 1970. “Han viajado ahora más lejos desde la Tierra que cualquier otro humano en la historia”, celebró el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un mensaje público.

Durante su paso por la cara oculta de la Luna, los astronautas quedaron incomunicados con la Tierra durante unos 40 minutos, un fenómeno previsto debido a la interferencia del propio satélite. Fue precisamente en ese tramo cuando la tripulación llevó a cabo una de las observaciones más relevantes de la misión, estudiando una región que nunca es visible desde nuestro planeta.

 

La fase de observación lunar, que se desarrolló durante unas siete horas, permitió a los astronautas analizar la superficie a una distancia mínima de unos 6.500 kilómetros. A través de fotografías y observación directa, detectaron variaciones de color, tonos marrones y azulados, que ayudan a comprender mejor la composición mineral y la antigüedad de la Luna.

Además, la misión coincidió con un fenómeno excepcional: un eclipse solar total de 53 minutos visible únicamente desde su posición alrededor de la Luna. Este evento permitió estudiar la corona solar en condiciones únicas, así como observar posibles impactos de meteoritos y polvo en suspensión en el horizonte lunar.

La experiencia en el lado oculto dejó impresiones profundas en la tripulación. “Vimos cosas que ningún ser humano había visto antes, ni siquiera en el programa Apolo”, afirmó el comandante Reid Wiseman. Por su parte, Victor Glover relató que, pese a la tensión del momento sin comunicaciones, “recé una pequeña oración, pero luego seguí grabando”.

La misión también incluyó una conv

ersación en directo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien agradeció la “valentía” de los astronautas y reafirmó el objetivo de establecer una presencia permanente en la Luna. “Volveremos para dejar no solo huellas, sino una misión duradera”, afirmó.

A pesar de algunos contratiempos menores, como un fallo en el inodoro y la presencia de olores incómodos en la cápsula, la misión ha avanzado sin problemas críticos. Artemis II encara ahora su regreso a la Tierra, previsto para el 10 de abril con un aterrizaje frente a la costa de San Diego, cerrando así una expedición de diez días que abre una nueva era en la exploración lunar.

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El periodista de ElConstitucional.es Daniel Martínez
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