Estados Unidos acusa a Maduro y Cilia Flores de conspirar para torturar a opositores y ciudadanos estadounidenses

La nueva acusación se suma al proceso que ambos afrontaban por narcoterrorismo y tráfico de cocaína, y recoge presuntos malos tratos, detenciones arbitrarias y violencia contra personas encarceladas en Venezuela

08 de octubre de 2026 a las 19:20h
| Actualizado: 08 de octubre de 2026 a las 19:28h
Nicolás Maduro. (Fuente: CNN).
Nicolás Maduro. (Fuente: CNN).

La Fiscalía de Estados Unidos ha presentado una nueva acusación contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por conspiración para cometer torturas. El escrito judicial sostiene que ambos participaron en un sistema de represión basado en detenciones arbitrarias, violencia y torturas contra opositores políticos, militares y otras personas detenidas, entre ellas ciudadanos estadounidenses.

La nueva acusación amplía la causa que ambos ya afrontaban ante un tribunal federal de Nueva York por narcoterrorismo, tráfico de cocaína y delitos relacionados con armas. La Fiscalía estadounidense sostiene que la represión fue utilizada como una herramienta para conservar el poder y perseguir a quienes se oponían al Gobierno venezolano. Entre las prácticas que aparecen en el nuevo documento judicial figuran descargas eléctricas, golpes, asfixia, amenazas contra familiares y otras formas de maltrato. La Fiscalía vincula estas actuaciones con una estructura de poder que, según su versión, involucraba a fuerzas de seguridad y organismos del Estado venezolano.

Una acusación que pone el foco en las víctimas de la represión

El nuevo cargo incorpora al proceso varios casos de personas que, según la Fiscalía estadounidense, fueron detenidas y torturadas en Venezuela. Entre las víctimas señaladas hay tres ciudadanos estadounidenses.Uno de los casos descritos corresponde a una persona identificada en el expediente como "Víctima 7", que habría sido detenida y torturada después de ser acusada de participar en una supuesta conspiración para asesinar a Maduro.

La Fiscalía sitúa algunos de estos episodios entre 2022 y enero de 2026. El escrito judicial sostiene que la violencia no se habría limitado a casos aislados, sino que formaría parte de una estrategia de represión contra quienes eran considerados una amenaza política. La Fiscalía atribuye a Maduro y Flores un papel dentro de esa estructura, aunque será durante el proceso judicial cuando deberán determinarse las responsabilidades individuales y la solidez de las pruebas presentadas.

Las nuevas acusaciones llegan después de años de denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre detenciones arbitrarias y malos tratos en Venezuela. En esta ocasión, sin embargo, las acusaciones forman parte de un procedimiento penal abierto en Estados Unidos y se centran también en ciudadanos estadounidenses detenidos en territorio venezolano.

Maduro y Flores ya estaban acusados de narcoterrorismo

Los nuevos cargos se suman a una causa que ya era especialmente grave. Maduro y Flores afrontaban acusaciones por conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y por posesión y conspiración para poseer armas destructoras.

La Fiscalía ha ampliado además a Cilia Flores un cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo que anteriormente solo afectaba a Maduro. Según el nuevo escrito, ambos habrían conspirado para distribuir cocaína con el objetivo de proporcionar recursos a organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos. Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una operación de fuerzas estadounidenses en Caracas y posteriormente trasladados a Nueva York, donde permanecen detenidos a la espera del proceso judicial. Ambos han negado las acusaciones que pesan sobre ellos.

La defensa de Maduro cuestiona además la legalidad de su captura y ha planteado argumentos relacionados con su condición de antiguo jefe de Estado. El proceso está previsto para junio de 2027, aunque antes deberán resolverse distintas cuestiones legales planteadas por las partes.

Cilia Flores pide arresto domiciliario por motivos de salud

La nueva acusación coincide con la situación judicial de Cilia Flores, que ha solicitado cumplir la prisión preventiva bajo arresto domiciliario debido a problemas de salud. Sus abogados sostienen que Flores sufre un deterioro cardíaco progresivo que se habría agravado durante sus meses de prisión y han pedido al juez que le permita permanecer en una residencia vigilada mientras continúa el proceso. La Fiscalía se opone a la petición y argumenta, entre otras razones, que existe riesgo de fuga.

La audiencia sobre esta solicitud se celebra mientras el caso incorpora los nuevos cargos por tortura. De esta forma, la causa contra el matrimonio venezolano suma ahora una dimensión relacionada directamente con presuntas violaciones de derechos humanos y persecución política, además de las acusaciones de narcotráfico y armas que ya estaban sobre la mesa.

La acusación estadounidense supone, por tanto, un nuevo capítulo en un proceso que coloca en el centro las denuncias de tortura sufridas por opositores y personas detenidas en Venezuela. Las acusaciones tendrán que ser probadas durante el juicio, pero el nuevo escrito de la Fiscalía amplía de forma significativa el alcance de la causa y pone bajo la lupa la presunta utilización de la represión como herramienta política durante los años de Maduro en el poder.

Sobre el autor
Carlota Pastor, redactora de ElConstitucional.es
Carlota Pastor

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