El Gobierno de Italia ha decidido ampliar durante otros 15 días los controles en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de España, una medida que se aplica, por vía aérea y marítima, desde el pasado 1 de agosto, cuando se activó por primera vez tras la crisis migratoria registrada en Ceuta. Con esta nueva decisión, las restricciones alcanzan ya su tercera prórroga y permanecerán vigentes durante dos semanas más en los principales puntos de entrada de Italia.
El Ministerio del Interior italiano ha tomado esta decisión este miércoles tras consultar con la Comisión de Análisis de Inmigración y Seguridad Fronteriza. “El objetivo es reforzar la protección de las fronteras europeas, también como garantía de la seguridad nacional, así como prevenir y combatir posibles amenazas terroristas”, justifica el ministro, Matteo Piantedosi, la continuidad de los controles por "la situación actual" en Ceuta y por la persistencia de las dificultades detectadas desde la entrada masiva de personas registrada a finales de julio en la ciudad autónoma. Desde entonces, las autoridades italianas han mantenido y renovado en varias ocasiones estas medidas, que afectan a los viajeros procedentes de España que acceden al país por vía aérea o marítima.
El rechazo de Albares a los controles italianos
Los controles italianos fueron establecidos inicialmente el pasado 1 de agosto, después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio. Desde entonces, Roma ha ido prorrogando la medida, alegando motivos relacionados con la seguridad y la situación migratoria en la ciudad autónoma.
El pasado 15 de septiembre, tras conocerse la segunda prórroga de los controles italianos, Albares fue preguntado por la decisión en los pasillos del Senado. En aquel momento, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mostró su rechazo a la decisión italiana y calificó los controles de “vergüenza” y de “medida absurda”.
Desde entonces, Italia ha vuelto a ampliar las restricciones, mientras España mantiene su propia medida como respuesta. Los controles afectan a los viajeros que llegan por vía aérea o marítima y permanecerán vigentes en España, al menos, hasta el 8 de octubre.