Marruecos ha blindado los accesos a Ceuta ante los llamamientos difundidos en redes sociales para intentar un nuevo cruce masivo durante este sábado 15 de agosto. Cientos de policías, gendarmes, miembros de las Fuerzas Auxiliares y efectivos militares han sido enviados a Fnideq, la localidad fronteriza de Castillejos, y a las carreteras que comunican esta zona con Tánger y Tetuán.
El dispositivo se extiende también hacia la frontera con Melilla, incluida en los mensajes detectados por las autoridades marroquíes. Interior asegura que mantiene una vigilancia continua sobre ambos pasos y que ha adoptado "todas las medidas necesarias" para interceptar a quienes traten de aproximarse a las ciudades autónomas con intención de cruzar de forma irregular.
Castillejos, cercada por tierra y mar
Los controles comienzan a decenas de kilómetros de Ceuta. La Policía y la Gendarmería están registrando coches, autobuses y taxis, mientras varias patrullas recorren los bosques y las colinas donde suelen esconderse grupos de migrantes antes de acercarse a la frontera. Decenas de autobuses permanecen preparados en Fnideq para trasladar hacia el centro y el sur de Marruecos a las personas interceptadas.
La carretera costera hacia Ceuta permanece cerrada y el acceso está restringido a viajeros y trabajadores autorizados. La mitad de la playa urbana más próxima a la ciudad española también ha sido clausurada. Marruecos ha instalado nuevas alambradas y concertinas, mantiene vehículos antidisturbios con cañones de agua y ha desplegado dos embarcaciones de la Marina Real frente a la costa.
La movilización contrasta con lo ocurrido el 30 de julio, cuando las fuerzas marroquíes evitaron enfrentarse a la multitud y decenas de miles de personas alcanzaron Ceuta por tierra y a nado. Rabat justificó aquella actuación por el riesgo de provocar una tragedia entre la multitud. El cruce dejó al menos 141 fallecidos, según organizaciones humanitarias, y miles de personas regresaron posteriormente a Marruecos.
Detenciones por los llamamientos en redes
El portavoz de Interior, Rachid El Khalfi, ha advertido de la circulación de publicaciones "sospechosas y engañosas" que anuncian falsamente la apertura de la frontera durante el festivo español. Las autoridades han detenido a varias personas acusadas de difundir esos mensajes y han anunciado procedimientos judiciales contra quienes promuevan nuevos intentos de entrada.
La autoría y el alcance real de la convocatoria continúan sin estar claros. Algunos mensajes invitan a viajar hacia Castillejos, mientras otros plantean desplazar el intento hacia Melilla. Rabat ha pedido a la población que ignore estas publicaciones por el grave peligro que suponen, especialmente después de las muertes registradas durante el cruce de finales de julio.