España, Francia, Portugal, Grecia, Dinamarca o Reino Unido son algunos de los países que están avanzando en la prohibición de las redes sociales a menores de edad. Francia y Dinamarca son los países de Europa a la cabeza. En el país galo se ha aprobado un proyecto de ley para verificar la edad y restringir el acceso de menores de 15 años en las redes. Los daneses plantean seguir el mismo ejemplo. En el caso de Portugal y Reino Unido ya hay un procedimiento parlamentario abierto. Los ingleses pretenden prohibir el uso a los menores de 16, mientras que en Lisboa se plantea si entre los 13 y 16 años se puede intermediar con un permiso parental.
En España, Pedro Sánchez, anunció el pasado 3 de febrero la intención de quitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Detalló un paquete de cinco medidas para hacer frente a los abusos de las grandes plataformas digitales y garantizar un entorno digital seguro. Su plan pone el foco también sobre la responsabilidad de los directivos de esas plataformas. No es casulidad que estas medidas lleguen en diferentes puntos de Europa, y es que en noviembre ya hubo un debate en la Unión Europea acerca de los problemas existentes de las redes para los menores.
El Parlamento Europeo aprobó por una mayoría de 483 votos a favor y 92 en contra, un informe en el que pide una mayor protección para los menores frente a la manipulación y la adicción que pueden generar las redes sociales. El Parlamento propone los 16 años como edad mínima para el acceso y apoya la opción de que desde los 13 puedan entrar con un control parental.
De esta manera se sigue la senda que ha marcado Australia, primer país en regular el acceso de los menores a las redes sociales. El pasado 10 diciembre entró en vigor la ley que prohibía a los menores de 16 crear ni mantener cuentas en aplicaciones como Facebook, X, Threads, Snapchat, Instagram, TikTok, Twitch, Reddit y YouTube.