El vicepresidente de Estados Unidos bajo la órbita política de Donald Trump, J. D. Vance, ha generado polémica tras declarar abiertamente su interés por teorías conspirativas relacionadas con los ovnis, llegando incluso a afirmar que los supuestos extraterrestres podrían tener un origen demoníaco.
En unas declaraciones recientes, Vance sostuvo que su visión sobre estos fenómenos está profundamente influida por sus creencias religiosas. “Creo que son demonios de alguna manera, pero eso es una discusión más larga”, afirmó.
El vicepresidente argumentó que distintas tradiciones religiosas han abordado históricamente la existencia de elementos inexplicables. “Cada religión del mundo, incluyendo la cristiandad, ha entendido que hay cosas raras ahí fuera y son muy difíciles de explicar”, señaló.
Fue más allá al atribuir una posible dimensión engañosa a estos fenómenos. “Y pienso que uno de los grandes trucos del diablo es convencer a las personas…”, añadió, sugiriendo que estas experiencias podrían formar parte de una manipulación espiritual.