El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este martes a las supuestas negociaciones con Irán y aseguró que el régimen iraní “quiere un acuerdo”. Según el mandatario, Teherán incluso habría ofrecido “un regalo” relacionado con el petróleo y el gas. En medio de la incertidumbre por el conflicto, Trump también se felicitó por lo que calificó como un “éxito tremendo” de la ofensiva militar estadounidense y afirmó: “Tuvimos uno en Venezuela, ahora tengo uno en Irán”.
Sin embargo, el Ejército iraní desmintió las declaraciones del presidente estadounidense. En un comunicado difundido por la agencia ‘Tasnim’ -vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní-, el portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya rechazó la idea de que exista un acuerdo entre ambos países. “No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado”, afirmó el portavoz, insistiendo en que las afirmaciones de la Casa Blanca sobre negociaciones son falsas.
En el mismo comunicado, el ejército iraní añadió que la situación energética mundial no volverá a la normalidad hasta que sus fuerzas armadas garanticen la estabilidad en la región. “Ni sus inversiones en la región se materializarán, ni verán los precios de la energía y el petróleo de antes, hasta que entiendan que la estabilidad en la región es garantizada por la poderosa mano de nuestras fuerzas armadas”, señala el texto difundido por ‘Tasnim’.
Más mentiras del magnate estadounidense
Irán ya desmintió haber mantenido conversaciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como aseguró a través de un mensaje en su red social. El magnate estadounidense publicó en Truth Social que Irán y su país han tenido "durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas" por ello, había "instruído al departamento de guerra a posponer cualquier ataque militar contra plantas de energía" del régimen ayatolá, "durante el período de cinco días".
No obstante, la agencia de noticias iraní ‘Fars’, comunicó que dos infraestructuras energéticas de Irán, ubicadas en Isfahán, habían sido atacadas con daños a un edificio administrativo y a una estación de gas, así como del gasoducto de la central eléctrica de Jorramshar. Asimismo, Irán tampoco frenó sus ataques y lanzó una oleada de misiles contra Tel Aviv y otras ciudades de Israel.