Los Mossos d´Esquadra que se están encargando de llevar a cabo la muerte del fundador de Mango, Isak Andic han determinado en su último informe–al que ha tenido acceso la 'Agencia EFE'–que estaba parado y sin usar el teléfono en el momento en el que se cayó mortalmente. Según los agentes, su móvil no registró ningún movimiento antes de caer, lo cual debilita la hipótesis de que se despeñara por una distracción.
Este análisis por parte de los Mossos, se realizó en el marco de la causa en la que una jueza de Martorell (Barcelona), investiga al hijo del fallecido, Jonathan Andic, acusado del homicidio de su padre. Entre los indicios por los que la jueza fijó una fianza de un millón de euros a Jonathan Andic tras ser detenido por los Mossos el pasado 19 de mayo figuran las contradicciones en las que cree que incurrió en sus declaraciones, entre ellas el uso de la cámara del móvil de Isak.
Sobre el análisis del móvil, los Mossos concluyen que en el momento de la caída mortal el empresario no lo estaba usando, por lo que creen descartada la falta de atención como posible causa del accidente. Además, el móvil no registró ningún movimiento antes de la caída y en el momento de la precipitación, la cámara no estaba activada. A partir del volcado del móvil de Isak Andic, la jueza ha concluido que sólo utilizó el teléfono al inicio del camino para tomar varias fotos y grabar un vídeo. Además, los equipos de emergencia hallaron el teléfono en el bolsillo delantero de su pantalón.
Así los Mossos defiende que el fundador de Mango hizo tres fotografías y un vídeo con su móvil a las 12:17 horas del 14 de diciembre de 2024. Por las imágenes y la geolocalización se asegura que el lugar exacto donde las tomó estaba al inicio del recorrido. Entre las 12:17 horas y las 12:28 horas (momento de la caída), transcurrieron once minutos, tiempo suficiente, según los Mossos, para recorrer el trayecto entre el inicio y el punto en el que el Isak cayó por un precipicio de unos 100 metros de altura.
Las palabras de Jonathan Andic y su defensa
El día de la muerte de su padre, el 14 de diciembre de 2024, Jonathan Andic aseguró que tras quince minutos andando, adelantó a su padre unos tres o cuatro metros, cuando éste estaba haciendo fotos con su teléfono. Además dijo que no lo tenía a la vista y que mientras caminaba escuchó un ruido de piedras cayendo, se giró y vio un cuerpo rodando entre los matorrales. Posteriormente, en su segunda declaración, Jonathan afirmó que su padre había utilizado el móvil al principio de su excursión por Montserrat pero que posteriormente no lo volvió a ver usando el teléfono, contradiciendo sus palabras anteriores.
La defensa del acusado sostiene que la pretendida contradicción, no supone un elemento incriminatorio. "Que su padre hiciera las fotos al inicio o posteriormente es perfectamente irrelevante a efectos incriminatorios". Es más, no es incompatible, pudo pararse en dos momentos e incluso pudo pararse a los quince minutos, hacer el ademán de fotografiar y no hacerlo, como al parecer sucedió, destacó la defensa ante la Audiencia de Barcelona. Y sin quedarse aquí, la defensa ha aportado al juzgado una pericial que concluye que su padre se precipitó de forma fortuita, con un tropiezo inicial y un resbalón en tobogán al vacío, tras reconstruir en 3D y con maniquíes el patrón de la caída que sufrió meses antes, al fallarle las rodillas por una artrosis.
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