Amancio Ortega cobrará este lunes 1.617 millones de euros por la última retribución del ejercicio de Inditex y cerrará así un año en el que ingresará 3.234 millones en dividendos de la compañía textil.
El fundador y primer accionista de la multinacional gallega recibirá ese importe a través de las sociedades Pontegadea Inversiones y Partler, con las que controla el 59,294% del grupo, un paquete equivalente a 1.848 millones de acciones.
La cifra supera los 3.104 millones que percibió por dividendos el año pasado.
Un reparto al alza, aunque con la estructura ya fijada
Inditex repartirá este año más de 5.454 millones de euros entre sus accionistas, después de elevar un 4,1% el dividendo, hasta 1,75 euros por acción. La política de retribución combina un payout ordinario del 60% del beneficio con dividendos extraordinarios adicionales.
El pago se articula en dos tramos iguales: un primer abono de 0,875 euros por acción, correspondiente al dividendo ordinario, que ya se cobró el pasado 4 de mayo, y un segundo pago de 0,875 euros por acción, formado por 0,325 euros ordinarios y 0,550 euros extraordinarios, que se abonará ahora.
La ganancia récord sostiene el dividendo, pero el reparto sigue concentrado
La compañía vinculó esta remuneración a un beneficio récord de 6.220 millones de euros, un 6% más, una cifra que refuerza el reparto pero no cambia el peso dominante de su primer accionista.
Ortega, que invierte parte de los dividendos que recibe de Inditex en el sector inmobiliario, controla además la mayor inmobiliaria española, centrada en la compra y gestión de grandes edificios, con activos en España, Reino Unido, Estados Unidos y Asia.
Su hija Sandra Ortega, con el 5,053% de la firma y 157,48 millones de acciones, cobrará este año más de 275 millones de euros en dividendos, frente a los 264 millones que percibió el año anterior. La mitad de ese importe la recibirá el 4 de noviembre.