El Gobierno ha activado por primera vez la retirada temporal de una parte de la producción de aceite de oliva para evitar que una cosecha abundante provoque un desplome de los precios que reciben los productores. La decisión, publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), obligará a las almazaras a mantener almacenado el 12% del aceite afectado, unas 188.000 toneladas según las estimaciones del Ministerio de Agricultura.
La medida responde a una petición de organizaciones agrarias preocupadas por la caída de las cotizaciones en origen y el aumento de sus costes. Pero también abre una cuestión para los hogares que llevan años soportando el encarecimiento de la cesta de la compra. Al reducir temporalmente la cantidad de aceite disponible, la medida puede frenar parte de la bajada de precios, aunque todavía no se puede saber cuánto afectará a la botella en el supermercado.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya advirtió en octubre de que esta restricción podría encarecer el producto y reducir la variedad y la calidad de la oferta. El organismo pidió al Gobierno que evaluara sus efectos, especialmente sobre los consumidores con menos ingresos. FACUA también ha rechazado la decisión y considera que puede dificultar que las bajadas en origen lleguen a los lineales.
FACUA considera escandaloso que el Gobierno 📉 frene las bajadas de precios del 🫒 aceite de oliva tras su inacción cuando estaba disparado https://t.co/oC6f2zJAD7
— FACUA (@FACUA) November 6, 2026
Por qué se retira el aceite y hasta cuándo
La obligación recae sobre las almazaras, las instalaciones donde se extrae el aceite de las aceitunas. Cada una deberá mantener almacenada una cantidad equivalente al 12% de su producción acumulada declarada a partir de noviembre. El aceite elaborado en octubre queda fuera de la medida.
El producto permanecerá fuera del mercado hasta el 30 de septiembre de 2027, en depósitos propios o ajenos. Las almazaras podrán elegir qué categoría de aceite inmovilizan y tendrán que declarar las cantidades almacenadas. El Ministerio prevé revisar la situación a partir del 31 de diciembre y podrá reducir el porcentaje si la evolución de la campaña lo justifica.
Agricultura calcula que España producirá 1.602.596 toneladas en la campaña 2026-2027, un 23% más que en la anterior. A esa previsión se suman 357.040 toneladas de existencias iniciales. La combinación de ambas cifras ha superado el umbral establecido para activar la retirada, ligado a la media de las seis campañas anteriores.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, sostiene que la medida permitirá dar estabilidad al mercado y garantizar una retribución adecuada a los olivareros. Las organizaciones agrarias la habían reclamado ante la caída del precio en origen y el incremento de los costes de producción. Agricultura defiende que evitar grandes oscilaciones también beneficia a los consumidores.
Qué puede pasar con el precio de la botella
El precio en origen es el que se paga por el aceite antes de que llegue al consumidor. El precio final incorpora también el envasado, el transporte, la distribución y los márgenes comerciales. Por eso, una variación en la almazara no se traslada necesariamente de inmediato ni en la misma proporción al supermercado.
Sin la retirada, una mayor cantidad de aceite disponible podría ejercer más presión a la baja sobre los precios en origen. Si esa bajada llegara a las tiendas, las familias podrían comprar aceite más barato, incluido el virgen extra. La cantidad del ahorro dependería, entre otros factores, de la cosecha final, la demanda y las decisiones de los operadores de la cadena.
La medida aprobada busca precisamente moderar esa presión sobre los precios que reciben los productores. Para los hogares con ingresos ajustados, eso plantea el riesgo de que una buena cosecha se traduzca en una rebaja menor de la que podrían haber encontrado sin la restricción. La CNMC pidió cuantificar ese impacto antes de aplicar la norma.
FACUA ha calificado la decisión de "escandalosa" y reprocha al Gobierno que no atendiera sus peticiones de limitar precios cuando algunas marcas de aceite de oliva virgen extra superaron los 15 euros por litro en 2023. La asociación reclama ahora medidas que faciliten el acceso a los alimentos básicos a precios asequibles.
El Ministerio hará seguimiento de la producción y de la evolución del mercado durante los próximos meses. A partir del 31 de diciembre podrá ajustar a la baja la cantidad que las almazaras deben mantener almacenada, en función de las nuevas estimaciones y del efecto observado sobre la demanda y el precio.