El encarecimiento del mercado inmobiliario se acelera en el arranque de 2026 con subidas muy por encima de la inflación y un aumento del esfuerzo para acceder a la vivienda, especialmente en los grandes núcleos urbanos. El precio de la vivienda terminada, nueva y usada, ha subido un 14,3% interanual en el primer trimestre de 2026, según el informe IMIE mercados locales 2026 T1 publicado por Tinsa by Accumin, en un contexto en el que el encarecimiento real, descontando la inflación del 3,3%, se sitúa en el 11,8%. La subida se produce de forma generalizada, aunque con especial intensidad en las capitales, donde 30 de las 52 superan ya incrementos del 10%, frente a las 20 del trimestre anterior.
Las mayores tensiones de precios se concentran en los principales mercados urbanos. Madrid, Barcelona y San Sebastián superan los 4.000 euros por metro cuadrado, mientras que Palma de Mallorca y Bilbao alcanzan los 3.439 euros. En términos de crecimiento, destacan Santander (20,9%), Albacete (20,8%) y Pontevedra (19,8%), mientras que Palencia es la única capital donde el precio cae, un 1%.
El encarecimiento está elevando de forma notable el esfuerzo de acceso a la vivienda. A nivel nacional, los hogares destinan de media el 33,9% de su renta al pago de la hipoteca, pero en ciudades como Madrid y Barcelona ese esfuerzo alcanza ya el 60% de los ingresos. Tras ellas, San Sebastián (59,2%), Palma (51,7%) y Málaga (50,3%) también superan el 50%, mientras que 15 capitales están por encima del umbral recomendado del 35%.
Este escenario coincide con un contexto financiero más exigente. El euríbor ha repuntado hasta el 2,551% en marzo, rompiendo la tendencia a la baja y elevando el coste de las hipotecas. Para un préstamo medio de 184.004 euros, con una cuota de unos 797 euros, las revisiones anuales ya suponen un incremento del 1,6% (unos 142 euros más al año), mientras que las semestrales alcanzan subidas del 4%, con unos 29 euros adicionales al mes.