La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) ha reclamado reforzar la lucha contra el fraude de los falsos autónomos después de que más de 47.000 personas fueran regularizadas por la Inspección de Trabajo durante 2025. La organización considera que la cifra evidencia que esta práctica continúa presente en el mercado laboral y reclama mayores medios para detectarla y sancionarla.
El falso trabajo autónomo consiste en utilizar formalmente la figura del trabajador por cuenta propia para encubrir una relación que, por sus características, debería ser laboral. UATAE advierte de que esta práctica permite trasladar a quienes trabajan costes y responsabilidades que corresponderían a las empresas.
La secretaria general de UATAE, María José Landaburu, ha destacado la dimensión de las regularizaciones registradas durante el último año.
"Que en un solo año hayan tenido que regularizarse más de 47.000 personas que figuraban como autónomas cuando en realidad mantenían una relación laboral demuestra que queda muchísimo por hacer", señala Landaburu.
Un fraude que afecta al conjunto de los autónomos
UATAE sostiene que el problema no perjudica únicamente a las personas que son consideradas fraudulentamente autónomas, sino también al conjunto del trabajo por cuenta propia. Según la organización, las empresas que recurren a estas prácticas pueden reducir costes al evitar obligaciones asociadas a una relación laboral.
"Detrás de cada falso autónomo hay una empresa que ha decidido ahorrarse obligaciones laborales trasladándoselas a quien trabaja, no podemos normalizarlo ni permitir que salga rentable", añade Landaburu.
La organización considera que combatir este tipo de fraude también permite proteger a los millones de autónomos que desarrollan legalmente su actividad y cumplen con las obligaciones correspondientes.
UATAE pone además el foco en la evolución del mercado laboral y en la aparición de nuevos modelos empresariales. Aunque las plataformas de reparto han concentrado buena parte del debate sobre los falsos autónomos, la organización advierte de que el fenómeno puede extenderse a otros sectores y actividades.
Más recursos para la Inspección de Trabajo
Ante esta situación, UATAE reclama incrementar los recursos humanos y técnicos de la Inspección de Trabajo, además de mejorar los mecanismos destinados a identificar relaciones laborales encubiertas.
La organización apuesta también por reforzar la coordinación entre la Inspección de Trabajo y la Tesorería General de la Seguridad Social, con el objetivo de facilitar una detección más temprana de posibles irregularidades.
UATAE considera especialmente importante adaptar estas herramientas a los nuevos modelos empresariales digitales, capaces de concentrar un elevado número de relaciones laborales. "No aceptamos que se utilice la palabra autónomo para encubrir relaciones laborales", sostiene Landaburu.
La organización reclama así que la lucha contra los falsos autónomos no se limite a regularizar los casos una vez descubiertos, sino que permita anticiparse a nuevas fórmulas de fraude. "El trabajo autónomo necesita más derechos y más protección, pero también necesita que nadie utilice nuestra figura como una puerta trasera para precarizar el empleo", concluye Landaburu.
Para UATAE, las más de 47.000 regularizaciones de 2025 reflejan la necesidad de mantener los controles y adaptar la actuación inspectora a las nuevas formas de organización del mercado laboral.