Felipe VI ha cerrado la entrega de los Premios Princesa de Asturias con un mensaje político de fondo: la democracia no se agota el 29 de noviembre, cuando los españoles están llamados de nuevo a las urnas, y necesita un compromiso diario para sostener las instituciones y la convivencia.
Desde la tribuna del Teatro Campoamor, en Oviedo, el Rey ha sostenido que el ejercicio democrático en una "sociedad madura" como la española requiere tiempo y no puede limitarse a una cita electoral. "No se agota en unas elecciones", ha subrayado, al defender que la orientación política del país se decide en las urnas, pero su mantenimiento exige una práctica constante.
La Transición como recordatorio de método, no como pieza de museo
El monarca ha vuelto a mirar a la Transición para reforzar ese argumento. Ha recordado que fue un proceso "complejo", basado en la generosidad y en la "altura de miras" de sus protagonistas, y que ha permitido pasar "pacífica y admirablemente de la dictadura a las libertades".
Felipe VI ha vinculado ese legado con la Constitución de 1978, a la que ha definido como un marco "capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna". A su juicio, aquel camino "sigue adelante", se renueva cada año y obliga a los ciudadanos a mantenerse alerta, con humildad y voluntad de aprender.

Sinceridad frente a la máquina, y tiempo frente a la prisa
Tras citar a Jorge Luis Borges, el Rey ha puesto el foco en la sinceridad como requisito para que el esfuerzo dé fruto. "La sinceridad en lo que hacemos, queremos, anhelamos e imaginamos", ha dicho, es la condición para culminar el aprendizaje y devolver algo valioso a la sociedad.
Ese mismo criterio lo ha aplicado a los galardonados de este año, de quienes ha dicho que ofrecen ejemplos de hasta dónde puede llegar una vida, una trayectoria o un proyecto cuando se viven con sinceridad. Ha añadido, además, que esa sinceridad "nunca podrá alcanzar, por sí solo, un algoritmo".
La advertencia sobre la inteligencia artificial ha aparecido después, en una de las partes más explícitas de su discurso. Felipe VI ha admitido que la IA puede absorber conocimiento humano y devolverlo sintetizado con una inmediatez "asombrosa", pero ha planteado si puede aprender con el paso del tiempo, conciliando conocimiento y aprendizaje moral como hacen las personas.
El rey Felipe VI en los #PremiosPrincesadeAsturias :
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 23, 2026
"Es importante subrayar el valor de la experiencia en un mundo que marcha al dictado del bombardeo informativo y la agregación masiva de datos. Un mundo en el que la inteligencia artificial nos parece, por eficaz e inmediata,… pic.twitter.com/dPUj4QPGeg
El Rey ha rematado esa idea con una defensa de la paciencia en un entorno de aceleración tecnológica: "necesitamos darnos tiempo", ha afirmado, para obtener resultados, alcanzar metas y mejorar como sociedad. También ha tenido un reconocimiento para la princesa Leonor, que ha hablado antes que él, y ha destacado que sigue dando pasos firmes como presidenta de Honor de la Fundación, mientras se forma y la infanta Sofía acumula experiencias valiosas en su aprendizaje vital.
Esta edición ha dejado, además, una novedad institucional: por primera vez, la Princesa de Asturias ha recibido en solitario, sin la compañía de Felipe VI y Letizia, a los galardonados antes de la ceremonia en el Teatro Campoamor.