El papa León XIV advirtió este jueves de las dificultades que atraviesa buena parte de la juventud, marcada por el miedo al error, la soledad digital y la incertidumbre ante el futuro, al tiempo que reclamó a las escuelas y universidades católicas que actúen como un hogar de acogida.El pontífice se dirigió a cerca de 1.000 participantes en un congreso internacional
sobre capellanía escolar y universitaria, organizado por el Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano y previsto entre jueves y viernes.
Una escuela católica que no clasifique, sino que acoja
León XIV describió a estudiantes que pasan por los pasillos de los centros educativos sintiéndose anónimos, con “familias heridas”, sentimientos de insuficiencia o temor ante un porvenir que ven “incierto”. También señaló que muchos jóvenes llegan paralizados por el miedo a cometer errores, a no cumplir con las exigencias o a no estar a la altura de lo que se espera de ellos.
“Vivimos en una cultura centrada en el rendimiento”, sostuvo el Papa, al advertir de un entorno que compara y clasifica a las personas con dureza. En su diagnóstico, una meritocracia “mal concebida” termina alimentando la falta de respeto y empujando a algunos a renunciar antes incluso de intentarlo.
Frente a ese escenario, pidió a los centros católicos que ayuden a los jóvenes a ser protagonistas de una nueva forma de vida, constructores de fraternidad y de una sociedad más justa. También les reclamó que refuercen su confianza y que den valor a sus preguntas.
La Santa Sede confirma que no habrá tratamiento adicional
En paralelo, la Oficina de Prensa del Vaticano informó este miércoles de que León XIV no necesitará ningún tratamiento adicional tras la extirpación con éxito de un cáncer de pulmón.
Según el comunicado, firmado por el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, y por el jefe del equipo quirúrgico, Stefano Margaritora, las pruebas histológicas y de biología molecular realizadas sobre el material extirpado confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma de pulmón y que la enfermedad estaba localizada.
Los exámenes definitivos fueron publicados después de la cirugía y, por ahora, el Vaticano no ha anunciado ningún paso médico adicional más allá de esa confirmación.
