Los comienzos en televisión siempre tienen algo de examen. Cada emisión añade una pieza al puzle y cada espectador que se queda ayuda a dibujar el futuro de un programa. Aida Bao y Aitor Albizua afrontan ese proceso con Cosas nuestras, una apuesta que empieza a hacerse un hueco propio en las tardes de La 1.
En su segundo día de emisión, el programa alcanza un 8,9% de share y una media de 800.000 espectadores, manteniendo el pulso de una franja especialmente competida. El espacio, además, termina por encima del 10% en su tramo más favorable. El estreno ya había dejado el listón alto: alcanzó un 10,4% de share y una media de 760.000 espectadores, convirtiéndose en líder de su franja de emisión. Además, más de 2,8 millones de espectadores únicos conectaron con el programa en su primera tarde, dibujando un arranque con una notable capacidad de convocatoria.
La otra cifra que deja la jornada del domingo pone énfasis en el alcance: más de 2,9 millones de espectadores conectaron en algún momento con el programa. Una puerta de entrada amplia para un formato que todavía está construyendo sus códigos, su ritmo y, sobre todo, su relación con el público.
Aida Bao y Aitor Albizua tienen por delante precisamente ese reto: transformar la novedad en hábito. Cosas nuestras sigue dando pasos y, apenas con sus primeras emisiones, empieza a escribir una historia propia en la parrilla de La 1.