La televisión en España está a punto de sumar un nuevo jugador y La Séptima no parece dispuesta a llegar de puntillas. El canal, impulsado por José Miguel Contreras, prepara su desembarco en la TDT para el próximo 5 de noviembre con una apuesta ambiciosa: competir por un espacio propio frente a cadenas consolidadas como Cuatro y laSexta y hacerlo con una programación marcada por la actualidad, el directo y los grandes nombres. El proyecto contempla una inversión de entre 20 y 25 millones de euros durante sus primeros años.
Pero si hay un nombre que ha elevado todavía más las expectativas alrededor de La Séptima es el de Javier Ruiz. El periodista abandonó RTVE después de una etapa especialmente potente al frente de Mañaneros 360 para incorporarse al nuevo canal como director editorial, además de asumir un papel protagonista ante las cámaras. No llega, por tanto, únicamente como presentador: tendrá también un papel determinante en la construcción del proyecto y en la identidad informativa de la nueva cadena.
Su fichaje tiene sentido por el momento profesional del que procede. Ruiz ha conseguido convertir Mañaneros 360 en uno de los grandes éxitos recientes de las mañanas de La 1, con un formato que reforzó su peso informativo y político y que llegó a situarse como líder de su franja. En su última temporada, el programa alcanzó un 15,9% de cuota, consolidando una evolución que prácticamente duplicó sus registros respecto a la etapa anterior. Ahora, todo ese músculo televisivo se traslada a un proyecto que todavía está por construir.
Y detrás de ese proyecto está José Miguel Contreras, uno de los nombres con mayor experiencia en la industria audiovisual española y figura clave en el nacimiento de iniciativas como laSexta. El productor vuelve a apostar por levantar una televisión desde cero y lo hace con una idea clara: crear una cadena generalista capaz de generar conversación y competir por una audiencia comercial y urbana. El propio Contreras ha explicado que La Séptima aspira a ocupar un espacio que actualmente no está suficientemente cubierto en la televisión española.
La propuesta, además, nace mirando más allá del televisor. La Séptima ha presentado su identidad con la promesa de ofrecer actualidad todos los días y en directo, pero también con presencia en móvil, ordenador y tableta. Es una declaración de intenciones para una televisión que pretende combinar la potencia de la emisión lineal con los nuevos hábitos de consumo audiovisual.
Ahí puede estar una de las claves de su desembarco. La Séptima no parte de cero en cuanto a expectación: antes siquiera de emitir ya ha conseguido colocar su nombre en la conversación televisiva gracias a su fecha de estreno, a la figura de Contreras y, sobre todo, al fichaje de Javier Ruiz. La incorporación del periodista ha provocado además una importante reorganización en RTVE, con nuevos movimientos en Mañaneros 360 y otros espacios de la pública.
El reto será ahora convertir esa expectación en audiencia. Competir contra cadenas que llevan décadas instaladas en el mando a distancia exige mucho más que buenos nombres: hace falta una parrilla reconocible, capacidad de producción y una identidad capaz de fidelizar al espectador. La Séptima parece haber asumido ese desafío desde el principio, apostando por una inversión importante y por una programación que tendrá en la actualidad y el directo dos de sus principales pilares.
El 5 de noviembre llegará la prueba definitiva. Ese día se encenderá una nueva señal en la TDT y comenzará una aventura que tiene detrás experiencia empresarial, ambición económica y un rostro televisivo que acaba de demostrar que sabe hacer crecer una franja. Contreras pone el proyecto y Javier Ruiz parte al frente de su línea editorial; ahora queda por ver si La Séptima consigue convertir todo este ruido previo en uno de los grandes fenómenos televisivos de la temporada, que tiene pinta de que, sin duda, lo hará.
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