Tras el adelanto de las elecciones generales al próximo 29 de noviembre, anunciado este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los partidos comienzan a definir su estrategia de cara a una cita electoral convocada antes de lo previsto. En este escenario, Aliança Catalana ha confirmado que no concurrirá a los comicios estatales, manteniendo su apuesta por centrar toda su actividad política en Catalunya. El secretario de organización de la formación, Oriol Gès,confirma que el partido no se presentará. ha explicado en un apunte en redes que el partido no participará en los comicios estatales, en una decisión que la líder de la formación, Sílvia Orriols, ya había venido adelantando desde su etapa como candidata en las elecciones municipales.
“Por si alguien lo dudaba, Aliança Catalana no se presentará a las elecciones al Congreso de los españoles. Nosotros a Catalunya”, ha zanjado Gès, en un mensaje en el que ha dejado claro que la formación centra su estrategia exclusivamente en el ámbito catalán. Pese a esa renuncia, las encuestas de los últimos meses sitúan al partido en una dinámica ascendente, tanto de cara a las elecciones municipales previstas para dentro de ocho meses como a las catalanas, programadas para dentro de dos años.
La posición de Orriols respecto a España ha quedado expresada de forma especialmente contundente. En febrero de este año, la dirigente de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll reconoció abiertamente, en un mensaje publicado en redes sociales, que odia a España "como concepto"."A mí, si me preguntan si odio España (como concepto), respondo que sí sin dudar", escribió. Después justificó su posición afirmando que no se puede amar "un Estado artificial construido sobre los restos de tu nación" ni aceptar "la subordinación y el maltrato crónicos que sufrimos los catalanes".
Junts y Vox, entre los partidos que podrían beneficiarse
La decisión de Aliança Catalana supone, a priori, un soplo de aire para el partido de Carles Puigdemont, ya que todas las encuestas señalan que el crecimiento de la formación se nutre sobre todo del granero electoral de Junts. El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat sitúa a Aliança Catalana en tercera posición en unas hipotéticas elecciones catalanas, con una estimación de entre 23 y 25 escaños, muy cerca de ERC, que obtendría entre 24 y 26, y por delante de Junts, que se quedaría entre 16 y 18 representantes.
Uno de los datos más llamativos del estudio es el trasvase de apoyos hacia la formación de Sílvia Orriols. Según el barómetro, un 28% de los actuales votantes de Junts optaría por Aliança Catalana, mientras que la formación también conseguiría atraer al 23% de los electores de Vox.Precisamente, la ultraderecha Vox sería la segunda formación más favorecida por la ausencia de Aliança Catalana en las generales, según las mismas encuestas que vienen detectando el ascenso del partido de Sílvia Orriols.
En la misma línea que Oriol Gès, la diputada de la formación en el Parlament de Catalunya, Rosa María Soberana, también se ha pronunciado sobre la decisión. Hace unos días, Soberana aseguró que se equivocó al votar en contra de sancionar a la ultraderecha Vox por llamar “asesino” a Lluís Companys. “Que dicen que hacen elecciones en España. Cuando las hagan en Catalunya me avisáis”, ha ironizado la diputada, en una respuesta que refuerza la posición del partido de no entrar en la contienda estatal.