El Gobierno de Castilla-La Mancha ha solicitado formalmente la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las labores de asistencia y logística tras el accidente ferroviario registrado en la provincia de Toledo, una petición con la que el Ejecutivo autonómico busca ampliar la capacidad operativa sobre el terreno y acelerar la respuesta institucional ante la emergencia.
De forma paralela a esa solicitud de apoyo estatal, el Gobierno regional ha elevado a nivel 2 el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (Platecam), una decisión que permite maximizar la coordinación entre administraciones y ordenar el despliegue de los distintos servicios de intervención, en un escenario en el que la prioridad pasa por la atención a los pasajeros afectados y la gestión de los recursos disponibles.
Despliegue de efectivos en la zona de las vías
En el operativo desplazado hasta el lugar trabajan ya agentes de la Guardia Civil, dotaciones de bomberos de los consorcios provinciales de Toledo y Ciudad Real, voluntarios de las agrupaciones de Protección Civil y diversos recursos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), en un dispositivo que combina tareas de seguridad, rescate, apoyo logístico y asistencia sanitaria.
La actuación se centra en estos momentos en la instalación de un puesto médico avanzado, una estructura sanitaria provisional que permitirá realizar el triaje de los pasajeros afectados, ofrecer la primera asistencia médica de urgencia y organizar, según la gravedad clínica de cada caso, los traslados a los centros hospitalarios correspondientes.
Coordinación sanitaria y logística
El dispositivo activado en Toledo prioriza, por tanto, la atención inmediata a las personas implicadas en el accidente ferroviario, con una cadena de trabajo en la que participan cuerpos de seguridad, servicios de extinción de incendios, voluntariado de emergencias y personal sanitario, todos ellos bajo una estructura de coordinación reforzada por la activación del Platecam en su nivel 2.