La Confederación de Sindicatos de Inquilinas plantea el 11 de noviembre como posible fecha de la huelga general por la vivienda: dos días antes del inicio de la campaña electoral

Fuentes consultadas por ElConstitucional.es confirman que el Sindicato de Inquilinas de Madrid planteará este miércoles el 11 de noviembre como fecha para el paro de 24 horas

07 de octubre de 2026 a las 13:12h
| Actualizado: 07 de octubre de 2026 a las 13:19h
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río. Matias Chiofalo / Europa Press
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río. Matias Chiofalo / Europa Press

El movimiento por la vivienda avanza hacia una huelga general de 24 horas después de las movilizaciones desencadenadas en las últimas semanas por la crisis habitacional y, especialmente, por el caso de Maricarmen. La Confederación del Sindicato de Inquilinas llevará este miércoles a la reunión con las organizaciones sindicales una propuesta concreta: que el paro se celebre el próximo 11 de noviembre, dos días antes del inicio de la campaña electoral de las elecciones del 29 de noviembre.

Sin embargo, la fecha todavía no puede darse por definitivamente cerrada. Fuentes del Sindicato de Inquilinas de Madrid consultadas por ElConstitucional.es precisan que el 11 de noviembre es la jornada que la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI) propondrá en el encuentro con CCOO y UGT, y que será en esa reunión cuando se determine el día definitivo de la huelga.

La aclaración se produce después de que distintas informaciones hayan situado ya el 11 de noviembre como la fecha elegida para el paro. El propio movimiento de inquilinas ha querido puntualizar que, aunque esa jornada es su propuesta, todavía debe existir un acuerdo entre las organizaciones que participan en la convocatoria.

El 11 de noviembre, la propuesta que llevarán los inquilinos a la reunión

La Confederación de Sindicatos de Inquilinas pretende poner sobre la mesa el 11 de noviembre como fecha para un paro laboral de carácter general. La decisión, según las fuentes consultadas por este periódico, dependerá del acuerdo que alcancen las distintas organizaciones durante la reunión prevista para esta tarde.

Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid recalcan que, una vez exista un consenso entre todos los sindicatos participantes, se comunicará oficialmente la fecha de la huelga.

La precisión resulta relevante porque la movilización no parte únicamente de las centrales sindicales mayoritarias. La iniciativa se ha articulado alrededor del movimiento por el derecho a la vivienda y cuenta con la participación de diferentes organizaciones sindicales y colectivos sociales.

En este proceso participan CCOO y UGT, que han respaldado la convocatoria, además de otras organizaciones como CGT y sindicatos de ámbito territorial. También están implicadas organizaciones de inquilinos de diferentes puntos de España. La propuesta del 11 de noviembre se someterá ahora a ese espacio de coordinación para tratar de cerrar una fecha común.

La jornada planteada sería un paro de 24 horas, una movilización de gran alcance que los sindicatos y los colectivos de vivienda pretenden preparar durante las próximas semanas. El objetivo es trasladar la reivindicación del derecho a la vivienda también al ámbito laboral y extender la protesta a los centros de trabajo, además de mantener las movilizaciones sociales y las asambleas impulsadas en barrios y territorios.

Una movilización que nace tras el caso Maricarmen

La convocatoria se enmarca en el ciclo de protestas que se ha intensificado después del desahucio de Maricarmen, el caso que ha convertido la situación de la vivienda en uno de los principales focos de movilización social de las últimas semanas.

Las protestas se han sucedido en distintos puntos del país y han desembocado en una reivindicación de mayor alcance por parte de los colectivos de vivienda: trasladar la presión desde las calles hasta los centros de trabajo mediante una huelga general.

El pasado fin de semana, las movilizaciones por la vivienda ya hicieron un llamamiento a preparar la huelga y a organizar comités y asambleas en los centros de trabajo y educativos. En València, por ejemplo, los colectivos convocantes reclamaron expresamente la creación de estructuras para preparar el paro general. La convocatoria pretende así culminar un proceso de movilización que ha incluido manifestaciones, acampadas y protestas contra el precio de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda.

El Sindicato de Inquilinas sostiene que la problemática habitacional tiene también una dimensión laboral, al considerar que los salarios y el coste de la vivienda están directamente relacionados con las condiciones de vida de los trabajadores. Esta conexión será uno de los elementos que acompañen a la preparación de la huelga.

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La periodista Clara Cerrada, redactora de ElConstitucional.es
Clara Cerrada

Redactora de ElConstitucional.es

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