El enfado del Frente Amplio con Rufián que adelantó 'ElConstitucional.es' se hace público: Comuns confirma y denuncia una "profunda decepción"

ERC y Podemos sellan su colaboración en Cataluña y la campaña conjunta de Montero y Rufián; el Frente Amplio mantiene su apuesta por Colau mientras intenta evitar listas separadas en el resto de España

12 de octubre de 2026 a las 14:46h
| Actualizado: 12 de octubre de 2026 a las 14:46h
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados

El malestar con Gabriel Rufián que 'ElConstitucional.es' adelantó este domingo por la noche ya tiene una expresión pública mucho más contundente. Los Comuns han acusado este lunes al portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) de favorecer la división de la izquierda, después de que los republicanos y Podemos hayan oficializado su acuerdo para las elecciones generales del 29 de noviembre.

"Rufián venía a unificar las izquierdas y está haciendo todo lo posible por dividirlas", sostiene la formación catalana en un comunicado. Los Comuns atribuyen a sus movimientos una profunda decepción entre el electorado progresista y reafirman que concurrirán dentro del Frente Amplio, el proyecto que construyen con Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Más Madrid.

Este periódico contó anoche, a partir de fuentes internas del Frente Amplio, la frustración de Ada Colau ante unas conversaciones entre Rufián y Podemos que esos interlocutores situaban a sus espaldas. También adelantó que el entendimiento catalán abría nuevas dificultades para decidir con quién concurriría Podemos en el resto de España. El comunicado hace público ese deterioro de la confianza.

El acuerdo ERC-Podemos confirma, además, la vía de colaboración que 'ElConstitucional.es' explicó durante el domingo. La formación morada contribuirá a la candidatura republicana en Cataluña y Irene Montero y Rufián harán campaña juntos. Queda pendiente el alcance de ese entendimiento fuera de Cataluña y, sobre todo, si ayudará a cerrar una candidatura compartida con el Frente Amplio o terminará reforzando dos ofertas electorales separadas.

Un acuerdo en Cataluña que deja abierta la división estatal

Podemos renuncia a presentar una candidatura propia en las cuatro provincias catalanas y apoyará la encabezada por Rufián. Ambos partidos justifican la cooperación por la necesidad de frenar a la extrema derecha y defender derechos. El comunicado todavía no concreta cuántos integrantes de Podemos entrarán en las listas de ERC ni en qué posiciones, cuestiones relevantes para conocer el peso efectivo de la formación en ese acuerdo.

La alianza permite a ERC incorporar apoyos sin abandonar su candidatura y ofrece a Montero la colaboración de un dirigente con una importante proyección pública. Pero los Comuns mantienen su propio proyecto electoral. La cooperación entre ERC y Podemos concentra una parte de los apoyos de izquierda en Cataluña mientras conserva la competencia con el Frente Amplio, precisamente el espacio al que Colau había invitado a Rufián.

Fuera de Cataluña, la situación permanece abierta. Un acto compartido entre Montero y Rufián puede dar visibilidad y capacidad de movilización a Podemos, pero la composición de las papeletas dependerá de los acuerdos entre organizaciones. Si Podemos concurre por separado del Frente Amplio, ambos competirán por una parte del mismo electorado, aunque compartan propuestas sobre vivienda, salarios o servicios públicos.

El pacto catalán tampoco impide por sí mismo negociar acuerdos en otros territorios. La dificultad inmediata es política. Podemos se ha aliado en Cataluña con un competidor de los Comuns mientras sigue pendiente su posible incorporación a una coalición estatal de la que estos forman parte. Para cerrar ese encaje, las direcciones necesitan acordar dónde colaborarán, qué liderazgo compartirán y cómo explicarán a sus votantes las diferencias territoriales.

Las fuentes consultadas anoche por este periódico todavía veían posibilidades de entendimiento fuera de Cataluña, pese al enfado. Esa expectativa sigue siendo una posibilidad negociadora. El acuerdo anunciado este lunes resuelve la relación electoral entre ERC y Podemos en Cataluña, pero deja pendiente la decisión sobre el resto del Estado.

Colau gana respaldo y Madrid sigue concentrando la disputa

La apuesta por Ada Colau se ha consolidado entre las organizaciones del Frente Amplio. Los Comuns la defienden como el liderazgo capaz de ampliar la candidatura, Izquierda Unida ha expresado su respaldo y Movimiento Sumar avala su papel desde Barcelona. Es el nombre que este periódico lleva adelantando durante las últimas semanas, a partir de fuentes del espacio, mientras se negociaban las condiciones de su incorporación.

Ese consenso convive todavía con la falta de una proclamación conjunta y con la condición política que Colau ha defendido públicamente. La exalcaldesa quiere un proyecto que incluya a Podemos y ha ofrecido espacio a Rufián. Como contamos el sábado, las fuentes del Frente Amplio explicaban que estaba dispuesta a dejarle el liderazgo si se incorporaba. Su decisión de continuar con ERC ha cerrado esa opción y obliga a concretar la candidatura sobre otras bases.

La co-coordinadora de Movimiento Sumar, Verónica Martínez Barbero, ha defendido este lunes en 'La Hora de La 1', de TVE, a Colau por Barcelona y a Emilio Delgado por Madrid como figuras de consenso. También ha reclamado una decisión a Podemos "Hablar de primarias por un lado y al mismo tiempo de acuerdos con Rufián, no encaja", ha señalado, al tiempo que mantiene su confianza en alcanzar una lista común.

Madrid continúa siendo decisivo. Más Madrid propone a Delgado como número uno y a la ministra de Sanidad, Mónica García, como segunda, con presencia de Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos si se incorpora. Aceptar la participación de Podemos todavía requiere acordar su posición en la candidatura, además del procedimiento para elegirla. Montero mantiene sus primarias abiertas y es la única aspirante a encabezar ese proceso.

Las negociaciones afectan a la representación que tendrá cada organización en el Congreso. Los primeros puestos determinan quién cuenta con posibilidades reales de obtener escaño, especialmente cuando las encuestas anticipan una caída del espacio. Un acuerdo sobre el liderazgo puede facilitar la negociación, pero necesita acompañarse de garantías sobre las listas y el funcionamiento de la futura coalición.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha situado esa prioridad por encima del enfado. En RNE ha defendido que "no hay otra salida que llegar a un acuerdo" y ha expresado su confianza en que Rufián contribuya a una propuesta electoral compartida. Su posición deja abierta una tarea para el republicano después de sellar el pacto con Podemos: utilizar esa interlocución para facilitar un entendimiento más amplio.

El coste electoral se juega provincia a provincia

La cuestión más delicada es cómo convertir los apoyos en diputados. Los votos al Congreso se reparten por circunscripciones provinciales, de modo que una campaña con mucha presencia nacional necesita candidaturas capaces de competir en cada territorio. La ley excluye del reparto a las listas que no alcancen el 3% de los votos válidos de la provincia; superar ese porcentaje tampoco garantiza un escaño.

En las provincias que eligen pocos diputados, el porcentaje necesario para conseguir representación suele ser considerablemente mayor. Dos listas pequeñas pueden quedarse sin asiento donde una candidatura conjunta tendría opciones de disputar el último escaño. El alcance de ese riesgo depende de los votos obtenidos y de cómo se distribuyan entre provincias y partidos.

El último sondeo de 40dB., publicado el viernes, refleja esa diferencia. Proyecta entre cinco y siete diputados para el Frente Amplio y dos para Podemos si compiten por separado. En el escenario conjunto, la horquilla sube a entre 15 y 19 escaños. También estima un apoyo mayor para la candidatura unida, por lo que la diferencia combina expectativas de movilización y efectos del reparto electoral.

Son escenarios de encuesta anteriores a la oficialización del acuerdo ERC-Podemos. Todavía no miden la respuesta del electorado al tándem Rufián-Montero, ni permiten anticipar cuánto apoyo podría atraer. Su visibilidad puede ampliar el voto de Podemos; si ese crecimiento procede principalmente de antiguos votantes del Frente Amplio, cambiaría la fuerza de cada organización sin aumentar necesariamente el respaldo conjunto de la izquierda.

También existe el riesgo de que la negociación prolongada desgaste la confianza de quienes esperaban una candidatura amplia. Colau, Montero y Rufián han defendido la cooperación como respuesta al avance de la derecha. La credibilidad de ese planteamiento dependerá de los acuerdos que finalmente se traduzcan en papeletas, además de los llamamientos públicos a la unidad.

El plazo para registrar coaliciones termina este viernes 16 de octubre, dentro de cuatro días. Podemos mantiene sus votaciones para el miércoles 14 y el jueves 15. Las organizaciones deben decidir antes del cierre qué partidos concurrirán juntos y en qué territorios, mientras continúan negociando el liderazgo y las candidaturas.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
Jaime Barrionuevo

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