Alberto Núñez Feijóo ha aprovechado este viernes la polémica por la presencia de buques marroquíes en aguas próximas a Ceuta para volver a cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Desde Toledo, el presidente del PP ha reclamado una respuesta "serena y firme" y ha asegurado que las actuaciones de Marruecos "superan con creces lo admisible".
El dirigente popular ha exigido desplegar la Armada en la zona, convocar a la embajadora marroquí y llamar a consultas al embajador español en Rabat. "España no tiene amo", ha proclamado. Sus declaraciones elevan la presión política sobre el Ejecutivo y sitúan la soberanía nacional en el centro de su discurso a pocas semanas de las elecciones generales.
Sin embargo, la polémica también está rodeada de versiones distintas sobre los últimos incidentes. La entrada de buques marroquíes en aguas españolas a finales de julio está documentada, pero la Guardia Civil ha asegurado que no tiene constancia de la supuesta incursión de una patrullera el jueves, después de la visita de los Reyes a Ceuta. El Gobierno también ha cuestionado que se haya producido ese nuevo episodio.
Promesas fiscales para el campo, a la espera de concretarse
Feijóo ha presentado también en un acto de la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer) un paquete de medidas para atraer población y actividad económica a los pueblos. Entre sus principales anuncios figura el "impuesto cero" para menores de 40 años que compren su primera vivienda en municipios rurales, a través de exenciones fiscales cuya aplicación dependería de su desarrollo normativo.
El líder del PP también ha prometido una cuota de autónomos de 50 euros al mes durante los tres primeros años para nuevos emprendedores menores de 40 años y una reducción del 50% en el IRPF durante los dos primeros años de actividad. Son propuestas con las que busca presentarse como alternativa económica al Gobierno, aunque todavía deberán concretarse sus condiciones, alcance y financiación.
El paquete incluye, además, incentivos para facilitar la transmisión de negocios familiares, medidas para apoyar las explotaciones ganaderas y una ley de fiscalidad agraria. El reto será determinar cómo se aplicarían estas iniciativas y qué impacto tendrían sobre los jóvenes y los pequeños municipios. Por ahora, el acto ha servido para presentar los compromisos del PP, no para poner en marcha las medidas.
La precampaña del PP mezcla soberanía y economía
Los dos anuncios de Feijóo coinciden con la intensificación de la precampaña electoral. Por un lado, el líder popular exige al Ejecutivo una respuesta más dura ante Marruecos; por otro, promete rebajas fiscales para el medio rural. Ambos mensajes buscan marcar distancias con Sánchez y reforzar la imagen del PP como alternativa de Gobierno.
La estrategia también deja una cuestión política abierta: hasta qué punto las exigencias sobre Ceuta responden a una propuesta diplomática concreta y hasta qué punto se convierten en un instrumento de confrontación con el Ejecutivo. Feijóo ha reclamado medidas de calado, pero el debate público también exige distinguir entre los incidentes confirmados y aquellos sobre los que las autoridades mantienen versiones diferentes.
En el ámbito rural, las promesas fiscales deberán medirse por su concreción y viabilidad. La despoblación, el acceso a la vivienda y las dificultades para emprender no se resuelven únicamente con anuncios: será necesario conocer los requisitos, los recursos destinados y los municipios que podrían beneficiarse. Mientras tanto, Feijóo ha aprovechado la jornada para situar estos asuntos en el centro de su discurso electoral.