Alberto Núñez Feijóo ha anunciado este miércoles desde Ceuta que el Partido Popular llevará ante el Tribunal Supremo la negativa de varios ministros a comparecer en el Senado para explicar la gestión de la crisis abierta tras la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio. El líder de la oposición quiere que el Alto Tribunal determine si los integrantes del Ejecutivo pueden rechazar las citaciones de la Cámara Alta alegando que ofrecerán sus explicaciones ante el Congreso.
"El Gobierno no puede decidir en qué Cámara comparece, ni cuándo lo hace ni en qué condiciones acepta ser controlado", ha defendido Feijóo durante su segunda visita a la ciudad autónoma desde el inicio de la emergencia. Acompañado por el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, el dirigente popular ha acusado al Ejecutivo de tratar lo sucedido como "un simple episodio de verano" y ha reclamado medidas excepcionales ante una situación que considera lejos de estar resuelta.
Feijóo ha asegurado que desde el 30 de julio España "perdió el control de una de sus fronteras" y ha calificado la entrada masiva como una "invasión". También ha situado en al menos 10.000 el número de migrantes que continuarían en la ciudad, una cifra que el Gobierno no ha confirmado. El propio Vivas ha reprochado a Moncloa que todavía no haya ofrecido un balance preciso de las personas que permanecen en Ceuta.
El PP abre la vía del Tribunal Supremo
El presidente del PP ha explicado que su formación utilizará "todos los instrumentos al alcance" para hacer cumplir lo que considera una obligación constitucional. "Nos hemos visto en la obligación de acudir al Supremo", ha afirmado, antes de insistir en que la futura presencia de los ministros en el Congreso no les exime de responder también ante el Senado.
Las citaciones rechazadas afectaban a los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska; Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; y Defensa, Margarita Robles. El Ejecutivo ha argumentado que sus responsables ofrecerán explicaciones la próxima semana en la Cámara Baja, dentro de un calendario que contempla la comparecencia de siete ministros. El PP considera insuficiente esta respuesta porque el Senado reclamó su presencia antes de que el Gobierno fijara las fechas del Congreso.
A esta ofensiva se sumarán las solicitudes de reprobación que los populares llevarán al primer pleno de septiembre contra Marlaska, Albares, Robles, la ministra de Sanidad, Mónica García, y la titular de Igualdad, Ana Redondo. Feijóo ha acusado al Gobierno de desproteger a los más de 80.000 españoles que viven en Ceuta y de dejar "a su suerte" a miles de migrantes, algunos de ellos sin alojamiento estable ni acceso regular a alimentos.
El líder popular también ha cerrado filas con Vivas ante las críticas lanzadas desde varios ministerios contra la gestión autonómica. "Es una absoluta desvergüenza que haga responsable a la persona más responsable", ha declarado. Según Feijóo, el presidente ceutí lleva tres semanas "dando la cara, sin perder las formas y sin excusas", mientras asume tareas que corresponden al Estado.
Las siete medidas planteadas por Feijóo
La primera propuesta del presidente del PP consiste en establecer un mando único estatal que coordine la respuesta en Ceuta hasta recuperar la normalidad. Feijóo ha reclamado además la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional y la incorporación de todos los funcionarios, intérpretes y especialistas en extranjería necesarios para tramitar los expedientes pendientes.
Su segunda medida pasa por el regreso voluntario o la expulsión de todas las personas que entraron irregularmente durante la crisis. "Cuando digo todos, son todos", ha remarcado. Feijóo quiere que el Gobierno establezca un calendario para completar los procedimientos en el plazo de un mes y rechaza que quienes participaron en la entrada masiva puedan obtener derechos por esa circunstancia.
El tercer punto plantea reconstruir las relaciones con Marruecos desde el "respeto y la reciprocidad". Feijóo ha acusado al Gobierno de practicar durante años una "diplomacia secreta" con Rabat y de subcontratar el control de la frontera sur a la voluntad del país vecino. Su intención, ha asegurado, sería mantener una relación de amistad y cooperación sin aceptar cuestionamientos de la soberanía española.
La cuarta medida reclama utilizar los instrumentos españoles y europeos disponibles. El líder popular ha mencionado el Reglamento de Crisis de la Unión Europea, la presencia de Frontex, los procedimientos de control fronterizo y la tramitación acelerada de las peticiones de asilo y retorno. "Todo existe, todo está disponible y nada se ha utilizado", ha sostenido.
Feijóo también ha prometido garantizar la inviolabilidad de la frontera mediante más infraestructuras, medios humanos y reformas legales. Entre ellas ha citado cambios en las leyes de Extranjería y Asilo para extender el rechazo en frontera a las entradas producidas por mar. "Una cosa es pedir protección por la puerta y otra tirar la puerta abajo", ha afirmado durante su intervención.
El sexto punto busca reforzar el reconocimiento europeo de Ceuta y Melilla. El PP trabajará para que ambas ciudades tengan representación propia en el Comité Europeo de las Regiones y reciban un tratamiento similar al de otros territorios alejados del continente. La última medida consiste en un plan de reactivación dotado con al menos 650 millones de euros durante los próximos seis años, con inversiones públicas, mejoras en la conexión con la Península, incentivos empresariales y actuaciones contra el desempleo juvenil.
La posición más contundente de Feijóo se ha producido al abordar el futuro de los menores. El dirigente popular ha rechazado el traslado a la Península de unas 500 niñas especialmente vulnerables en el que trabaja el Ministerio de Juventud e Infancia. "¿Qué está pasando en Ceuta para que haya que trasladarlas? ¿Y las niñas que nacieron en Ceuta y son españolas, quién las protege?", ha preguntado. El Gobierno de Vivas ha aceptado el traslado como una medida extraordinaria, aunque mantiene como criterio general la repatriación a Marruecos.
La devolución de menores, sin embargo, requiere un procedimiento individualizado. El artículo 35 de la Ley de Extranjería establece que cualquier repatriación debe responder al interés superior del menor y realizarse mediante la reagrupación familiar o la entrega a unos servicios de protección que ofrezcan garantías adecuadas. La consideración de Marruecos como país seguro tampoco permite aplicar un retorno colectivo y automático. El Pacto Europeo de Migración y Asilo mantiene salvaguardas específicas para los menores no acompañados y los excluye del procedimiento fronterizo salvo que representen una amenaza para la seguridad.
Vivas pide "sacar a Ceuta de la UCI"
Juan Jesús Vivas ha abierto la comparecencia denunciando que continúa "plenamente justificada" la sensación de abandono entre los ceutíes. El presidente de la ciudad ha acusado al Gobierno de no haber contenido una marcha que ha situado en 80.000 personas y de desoír sus reiteradas peticiones de "auxilio y socorro".
Vivas ha cuestionado el discurso gubernamental sobre la recuperación de la normalidad. Según ha denunciado, veinte días después de la entrada masiva todavía se desconoce cuántas personas permanecen en Ceuta, no existe un horizonte temporal para resolver la crisis y tampoco se ha anunciado una iniciativa legal concreta para agilizar las devoluciones. "Es imposible que haya normalidad cuando un ceutí no reconoce a Ceuta tal como es", ha lamentado.
El dirigente popular ha pedido más agentes, funcionarios, jueces, fiscales e intérpretes, así como una presencia permanente de Frontex en el Tarajal. Su propuesta incluye también reparar los daños ocasionados, recuperar la actividad económica y aprobar un marco normativo que impida utilizar la presión migratoria para desestabilizar Ceuta o cuestionar su soberanía.
"La seguridad de Ceuta la tiene que garantizar el Estado, pero se tiene que fortalecer, y mucho, a través de Europa", ha defendido Vivas. El presidente ceutí ha reclamado un tratamiento específico para la ciudad y ha advertido contra la dependencia de Marruecos. "El Gobierno sigue confiando en el país vecino para garantizar nuestra integridad territorial y todo el mundo sabe lo que piensa el país vecino de nuestra soberanía", ha señalado.
Vivas ha pedido evitar la utilización electoral de la crisis, aunque ha defendido su obligación de exigir responsabilidades. "No es legítimo tratar de sacar ningún rédito político de esta crisis existencial", ha afirmado antes de reclamar que el Gobierno cumpla sus competencias constitucionales y ponga en marcha el plan necesario para "sacar a Ceuta de la UCI".
El presidente ceutí ha agradecido finalmente el respaldo personal de Feijóo y ha asegurado que le ha llamado todos los días desde el inicio de la crisis, en ocasiones hasta tres veces durante una misma jornada. "No olvides que de todo lo más importante es Ceuta y los ceutíes", ha contado que le transmite el líder del PP en esas conversaciones.
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