"Deconcierto", "desánimo", "estupor"... Son algunas de las palabras que se escuchan en estos últimos días en un amplio sector del PP tras el enésimo bandazo ideológico de su líder, Alberto Núñez Feijóo. Sobre todo entre sus miles de alcaldes, concejales y cargos públicos y orgánicos de la "otra España", la que vive más alejada de la alta temperatura de la política nacional y a los discursos más radicales que se escuchan, sobre todo, en la Comunidad de Madrid.
La deriva de esta última semana de Feijóo, que algunos de sus colaboradores más próximos se han visto obligados incluso a tratar de modular, ha supuesto según varios dirigentes territoriales del PP consultados por 'ElConstitucional.es' una "pirueta" que muchos no logran entender. "De pasar de cortejar al PNV y Junts y de buscar entre los votantes desencantados del PSOE, a lanzarse sin complejos a por el simpatizante de Vox", afirma un alto cargo popular de La Rioja a a este periódico.
Los 'templados' arrinconados
En estos sectores más 'templados' del PP se reprocha a Feijóo haber arrinconado a algunos de los dirigentes más moderados del partido. Y se cita entre ellos al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, al "alcalde de alcaldes", el regidor de Málaga, Francisco de la Torre. -un veterano alejado de veleidades radicales-, a su hombre fuerte en Europa, Esteban González Pons, o a su propio portavoz en 'Génova 13', Borja Sémper.
Y, además, se critica a Feijóo por su "bandazo estratégico" cara a las generales de 2027. Hace apenas tres meses, Sémper defendió el plan de su líder para Moncloa, que pasaba por gobernar en solitario buscando apoyos externos.
Para eso, se desplegó un doble plan: iniciar de inmediato el deshielo con el PNV -se abrió una 'línea caliente' con Aitor Esteban, que llegó a asistir como gesto a un desayuno informativo de Feijóo en Bilbao-, y poner en marcha una operación de blanqueo de Junts. Esta parte del plan de 'Génova' se culminó la pasada semana en el Congreso del PP catalán, cuando el líder popular dio por pasada la "página" del 'procés'.
Y cuando el PP había encarrilado satisfactoriamente sus relaciones con los nacionalistas vascos y catalanes, hace apenas unos días, Feijóo decidió arrinconar a sus estrategas más moderados para radicalizar como nunca antes su discurso, tanto en el Congreso como ante los medios de comunicación.
En 72 horas, el líder del PP ha dado portazo a la presunción de inocencia en algunos de los casos de corrupción que salpican al Gobierno, ha lanzado un torpedo contra la credibilidad internacional del sistema electoral de España, ha arremetido contra la misma ley de nacionalizaciones de emigrantes que él defendió con vehemencia, y ha comprado el discurso más radical de la ultrederecha Vox sobre la inmigración, la delincuencia, y el cambio climático. Enterrando el mismo 'pacto verde' aprobado en Europa por el PP europeo. Y la última, ha llegado a poner en solfa el sistema fiscal y los impuestos.
Rehén de Aznar y Ayuso
Y en este "giro a la ultraderecha" impulsado por Feijóo, también esta semana han reaparecido notablemente crecidos los dos referentes del "alma" más radical del PP: José María Aznar e Isabel Díaz Ayuso. El primero marcando el camino al candidato en pro de una "gran mayoría nacional" -un términco con reminiscencias históricas muy susceptibles para un sector del centroderecha más templado.
Y Ayuso llegando a reclamar la presencia de observadores internacionales en el cuarto país de la UE. atacando al cuerpo diplomático, y poniendo en marcha una polémica ley del "concebido no nacido" que muchos en el PP interpretan como el "caballo de Troya" contra la Ley del Aborto.
El enésimo "bandazo" de Feijóo tiene desconcertado a medio PP. Y sus candidatos a alcaldes y presidentes autonómicos pendientes de pasar la reválida de las urnas comienzan a tentarse la ropa sin saber bien a que discurso atenerse.
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