Felipe VI aprovechó la recepción oficial al Papa León XIV para destacar la contribución social de la Iglesia Católica y expresar su reconocimiento a religiosos, voluntarios y misioneros, en un discurso en el que también abordó los abusos sexuales cometidos en el seno de la institución católica.
El monarca sostuvo que estos casos "no son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial", una afirmación con la que quiso contraponer los escándalos que han sacudido a la Iglesia durante décadas con la actividad asistencial y solidaria que desarrolla en España y en otros países.
De esta manera, Felipe VI agradeció al Pontífice la "claridad y firmeza" mostradas frente a los abusos y defendió que esa actitud resulta fundamental para avanzar en los procesos de reparación y reconocimiento a las víctimas.
Las palabras del Rey llegaron el mismo día en que León XIV reiteró su compromiso de seguir actuando contra este problema. El Papa aseguró que los abusos continúan siendo "una llaga todavía abierta" y confirmó que mantendrá encuentros con víctimas durante su visita.
Más allá de esta cuestión, Felipe VI aprovechó su intervención para alertar sobre los riesgos de una sociedad dominada por la desinformación, la polarización y el uso irresponsable de la inteligencia artificial, reivindicando la importancia de la dignidad humana, los derechos fundamentales y la escucha activa.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.