El Gobierno y el PSOE dan por hecho que el presidente anunciará este lunes la convocatoria de elecciones anticipadas, aunque Sánchez todavía no ha comunicado su decisión al conjunto del Consejo de Ministros.
La decisión está en manos de una sola persona y, a estas horas, todo apunta en una misma dirección. Pedro Sánchez ha pasado el fin de semana recluido en un proceso de análisis y reflexión, rodeado de sus colaboradores más estrechos y de máxima confianza, mientras en el Gobierno y en el PSOE se extiende la convicción de que el presidente optará finalmente por disolver las Cortes y convocar elecciones generales anticipadas. Será este lunes cuando Sánchez lo comunique.
En La Moncloa se ha mantenido durante todo el fin de semana una calculada expectación. El presidente no ha trasladado todavía su decisión al conjunto de su Consejo de Ministros, que permanece a la espera de conocer cuál será el siguiente movimiento del jefe del Ejecutivo. Sin embargo, las fuentes del Gobierno y del PSOE consultadas este fin de semana por ElConstitucional.es dan prácticamente por hecho que Sánchez se inclinará por la convocatoria electoral.
La hipótesis ha cobrado fuerza después de una semana especialmente complicada para el Ejecutivo en el Congreso. El pasado viernes, los decretos de vivienda decayeron tras el voto en contra de PP, Vox y Junts. El rechazo parlamentario ha terminado de alimentar una sensación que ya venía creciendo en La Moncloa: la de una legislatura bloqueada y con serias dificultades para sacar adelante nuevas iniciativas en la Cámara Baja.
Una "ventana de oportunidad" para el PSOE y Sánchez
La estrategia, según las fuentes consultadas, está clara. Desde el PSOE se ha pedido a Sánchez que convoque elecciones al considerar que, tras el rechazo de los decretos de vivienda por parte del bloque de la derecha, se abre una ventana de oportunidad para los socialistas.
El razonamiento pasa por trasladar a la ciudadanía el enfrentamiento en torno a la vivienda. La intención sería presentar la campaña alrededor del rechazo de PP, Vox y Junts a los dos decretos de vivienda, defendiendo que estas formaciones han impedido la puesta en marcha de medidas destinadas a afrontar un problema que afecta -transversalmente- a millones de españoles.
El Gobierno pretende, de este modo, convertir el bloqueo parlamentario en el eje de un relato electoral: un Ejecutivo que trata de aprobar medidas en materia de vivienda frente a una oposición que, unida en la votación, impide su convalidación.
La vivienda, en el centro de la campaña
En La Moncloa también trabajan con la posibilidad de volver a llevar los decretos de vivienda a las Cortes. La intención es buscar fórmulas que permitan aprobarlos nuevamente y tratar de convalidarlos en la Diputación Permanente del Congreso -una vez que se hayan disuelto las Cortes para la convocatoria electoral-.
Es una vía que permitiría al Gobierno mantener la iniciativa sobre uno de los asuntos que pretende situar en el centro del debate público, incluso mientras Sánchez termina de decidir si pone fin anticipadamente a la legislatura.
La decisión final le corresponde a Sánchez
Pese a que el ambiente político en La Moncloa apunta con fuerza hacia el adelanto electoral, la última palabra sigue siendo exclusivamente de Pedro Sánchez.
El presidente ha mantenido durante este fin de semana el círculo de decisión reducido a sus colaboradores de máxima confianza. El fin de semana le ha servido para mantener contactos y valorar los distintos escenarios antes de tomar una decisión que afectaría al futuro inmediato de la legislatura y del propio Gobierno. El Consejo de Ministros permanece expectante. También el PSOE.
En La Moncloa se habla de análisis y reflexión; en las filas socialistas, de una oportunidad electoral; y entre las fuentes del Gobierno consultadas, de una convocatoria que ya dan prácticamente por hecha.
Todo queda, en suma, pendiente de un anuncio. Será este lunes cuando Sánchez despeje la incógnita y determine si la legislatura continúa pese al bloqueo parlamentario o si, por el contrario, España se encamina hacia unas elecciones generales anticipadas.